Las dos horas restantes del viaje de regreso a Seúl pasaron en un ambiente de tranquilidad compartida. Después de la charla sincera en el área de descanso y nuestro paseo por el sendero, la atmósfera entre Jimin y yo había cambiado sutilmente. Había una sensación de conexión, como si el tiempo y la distancia que habíamos sentido antes hubieran empezado a desvanecerse.
Jimin y yo conversamos de manera más relajada mientras el coche se dirigía hacia Seúl, hablando de cosas cotidianas y de pequeñas anécdotas. La radio sonaba suavemente en el fondo, con una mezcla de canciones que ambos reconocíamos y algunas nuevas que descubríamos juntos. Cuando la ciudad apareció a lo lejos, sentí una mezcla de emoción y nostalgia.
—Estamos de vuelta —dijo Jimin con una sonrisa tranquila, mirando el horizonte de Seúl mientras se acercaba.
—Sí, de vuelta a la realidad —respondí, con una sonrisa suave—. Aunque, de alguna manera, siento que este viaje fue un pequeño escape del mundo.
Jimin asintió.
—Definitivamente lo fue. Me alegra que lo hayamos hecho.
A medida que nos adentrábamos en la ciudad, Jimin miró a su alrededor como si estuviera buscando algo. Luego, giró el volante en una dirección inesperada.
—¿A dónde vamos? —pregunté, curiosa.
Jimin sonrió.
—Pensé que podríamos hacer una última parada antes de que termine nuestro pequeño viaje. ¿Qué te parece la Namsan Tower?
Mi rostro se iluminó al escuchar eso. La Namsan Tower era uno de esos lugares especiales en Seúl que siempre tenía un lugar en mi corazón. Había algo mágico en la forma en que la torre se alzaba sobre la ciudad, ofreciendo vistas impresionantes de todo Seúl.
—Me parece perfecto —respondí con entusiasmo—. Siempre es un buen momento para ir a la Namsan Tower.
El camino hacia la torre estaba lleno de curvas y pendientes mientras nos acercábamos al Parque Namsan. Jimin condujo con calma, y la conversación se convirtió en un murmullo relajante entre ambos. Al llegar al aparcamiento, el sol comenzaba a descender, tiñendo el cielo de un suave tono anaranjado. Bajamos del coche y comenzamos a caminar hacia el teleférico que nos llevaría a la cima.
—¿Recuerdas la última vez que vinimos aquí? —preguntó Jimin mientras esperábamos nuestro turno para subir al teleférico.
Sonreí, recordando ese día como si fuera ayer. Habíamos venido aquí durante los primeros meses de nuestra relación. Era una tarde de primavera, y el clima había sido perfecto. Habíamos hecho todo lo típico: los candados del amor, las fotos tontas con los telescopios, y nos habíamos reído tanto que nos dolían las mejillas.
—Claro que lo recuerdo —respondí con una sonrisa—. No pudimos encontrar el lugar perfecto para nuestro candado, y al final lo colgamos en un lugar al azar.
Jimin soltó una risa suave.
—Sí, y luego pasamos una hora tratando de recordar dónde estaba para tomar una foto con él.
El teleférico llegó y subimos a bordo, disfrutando de las vistas mientras subíamos lentamente por la colina. Desde lo alto, podíamos ver la ciudad desplegarse ante nosotros, las luces comenzando a encenderse como pequeñas luciérnagas brillando en la distancia. Había algo verdaderamente especial en estar en la Namsan Tower al anochecer, cuando el día daba paso a la noche y la ciudad parecía cobrar vida.
Al llegar a la cima, caminamos hacia la plataforma de observación. La brisa era fresca y revitalizante, y la vista era simplemente impresionante. Seúl se extendía hasta donde alcanzaba la vista, con el Río Han serpenteando a través de la ciudad y las luces brillando como estrellas caídas.
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Waiting For You
Fanfiction"Cuando el amor se enfrenta a la fama y los rumores, solo los valientes se atreven a desafiar el olvido para encontrar un nuevo comienzo."
