La noche se sentía más fría de lo habitual, o tal vez era solo el peso de todo lo que había sucedido. Mientras Yeonjun se quedó para hablar con los guardias de seguridad y coordinar lo que había que hacer, Soo-Yun y yo decidimos que lo mejor era dejar su apartamento por ahora. Había sido un día demasiado largo, demasiado doloroso, y sabía que ella necesitaba un lugar donde pudiera sentirse a salvo.
-Ven a mi apartamento -le dije, sujetando su mano con firmeza-. No quiero que te quedes aquí sola esta noche.
Soo-Yun asintió, su mirada aún un poco perdida, pero sus dedos entrelazándose con los míos con una fuerza que me decía que estaba agradecida de no estar sola. Cuando salimos de allí, sentí el peso de su confianza en mí, y supe que no podía fallarle.
El viaje a mi apartamento fue silencioso. El auto atravesaba las calles de Seúl, y yo no dejaba de mirarla de reojo. Su expresión aún estaba marcada por el miedo, pero también había algo más. Determinación. Me di cuenta de cuánto había soportado, de cuán fuerte había sido, y de cuánto la admiraba por eso.
Llegamos a mi apartamento, y en cuanto cerré la puerta detrás de nosotros, todo el cansancio y la tensión del día parecieron caer de golpe. Soo-Yun caminó hacia el sofá de la sala de estar y se sentó lentamente, como si cada movimiento le costara esfuerzo. La seguí, y sin decir una palabra, me senté a su lado y la rodeé con mis brazos.
La sentí temblar un poco, y la atraje más cerca, dejando que su cabeza descansara en mi pecho. Mis dedos acariciaron su cabello suavemente, y simplemente nos quedamos así, escuchando nuestras respiraciones, sintiendo la presencia del otro. No había necesidad de palabras. A veces, el silencio es el lenguaje más fuerte.
Pasaron unos minutos antes de que hablara, mi voz baja en la quietud de la sala.
-No quiero que esto vuelva a pasar, Yunie -dije, sintiendo el peso de cada palabra en mi lengua-. No puedo soportar verte así, tan asustada. No quiero que vuelvas a sentirte insegura.
Ella asintió contra mi pecho, y pude sentir cómo su respiración comenzaba a calmarse, a sincronizarse con la mía. Fue en ese momento, con ella tan cerca, tan vulnerable y, sin embargo, tan fuerte, que algo dentro de mí se solidificó. Un pensamiento, un deseo que había estado enterrando durante demasiado tiempo, finalmente salió a la superficie.
-Quiero que estés conmigo para siempre, Yunie -confesé, sintiendo mi corazón latir con fuerza-. Quiero estar contigo, sin importar lo que pase, sin importar cuántas veces el mundo intente separarnos.
Ella levantó la cabeza de mi pecho y me miró directamente a los ojos. Su mirada era profunda, como si estuviera buscando algo en mi alma. No era una pregunta. No necesitaba que dijera más. Había una comprensión mutua, algo que solo dos personas que han pasado por tanto juntos podrían entender.
-¿De verdad lo dices, Jimin? -preguntó finalmente, su voz suave pero firme.
Asentí, sin dudar ni un segundo.
-Más que nada -respondí-. No quiero volver a pasar por esto sin ti. Estoy cansado de preocuparme por lo que los demás piensen, de vivir con miedo. Quiero que estemos juntos, quiero enfrentar todo contigo.
Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, y supe que mi corazón estaba en juego en ese momento. Soo-Yun respiró hondo, como si estuviera tomando todo el coraje del mundo para decir lo que vendría a continuación.
-Yo también quiero estar contigo, Jimin -dijo, sus ojos brillando con una mezcla de amor y determinación-. No importa lo que pase. No importa lo que tengamos que enfrentar. Quiero estar contigo, siempre.
Sentí que algo dentro de mí se liberaba, un peso que había estado cargando durante demasiado tiempo. La atraje más cerca, nuestros cuerpos encajando perfectamente en el sofá, y sentí el calor de su piel, el ritmo de su respiración, su corazón latiendo junto al mío.
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Waiting For You
Fanfic"Cuando el amor se enfrenta a la fama y los rumores, solo los valientes se atreven a desafiar el olvido para encontrar un nuevo comienzo."
