Extra #1

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Pedri sonrió y despidió a Ale, enviando un beso desde la distancia a Hugo, quién estaba siendo llevado por el mayor a su auto para sus vacaciones improvisadas como tío y sobrino.

El omega cerró la puerta hasta que pudo ver el auto desaparecer en la distancia, perdiéndolo de vista cuando giró en la esquina derecha. Soltando un suspiro, recargó en la puerta con un escalofrío en el cuerpo, levantando el rostro para ver el tramo de escaleras que conectaba con el piso superior.

El celo de Ferran estaba a solo unas horas de comenzar, por lo que el omega se había asegurado de mantener al cachorro fuera de la casa durante la temporada para mantenerlo a salvo.

Además de ese detalle, no quería preocuparse por mantener su atención entre el alfa y el cachorro, sabía que el tiempo es lo último que tendría disponible.

Pasar esa temporada de celo con Ferran lo estaba poniendo más nervioso de lo que pensaba. En su vida no había tenido la oportunidad de ser un compañero para aquellos tiempos, y aunque no era del todo inexperto en el ámbito íntimo, sabía que las cosas cambiaban cuando una persona sucumbía al deseo de aparearse mezclado con la parte animal. eso lo obligó a salir a tomar el mando.

Se dirigió a la cocina para terminar de subir suficiente comida y bebida para pasar esos días en la habitación, poniendo sólo lo que creyó necesario. También recorrió el resto de la casa para comprobar que todo estaba bien, sin ninguna anomalía a la vista que calmara los nervios que se expandían en el interior.

Cuando ya no tenía más que comprobar decidió empezar a subir a la habitación, donde el aroma del alfa se concentraba con más fuerza, incluso podía sentirlo a lo lejos a cada paso que daba.

Empujando suavemente la puerta, observó como el alfa estaba boca arriba en el centro de la cama, con las sábanas alrededor de su cintura y la camisa que llevaba como parte de su ropa de dormir arremolinándose sobre su abdomen.

Dejando la bolsa con los suministros a un lado de la puerta, se acercó al borde de la cama con una sonrisa adornando su rostro, maniobrando su cuerpo para subirse encima del mayor y caer sobre su pecho, obteniendo un pequeño gruñido mientras el castaño se rio.

—¿Cómo te sientes? —susurró contra la piel de su cuello, depositando un beso en la zona.

Los brazos de Ferran rodearon su cintura, presionándolo contra su pecho.

—Demasiado vago.

—En lugar de tener tu celo, ¿vas a pasar el invierno? —cuestionó con expresión divertida, recibiendo como respuesta un pellizco en la piel de su cintura, haciéndolo gritar por la inesperada acción.

—Mi lobo quiere salir, pero yo quiero esperar más.

—No te preocupes, yo cuidaré de ti y de tu lobo.

Levantando su cuerpo, colocó sus manos a la altura de sus hombros para amortiguar su peso inclinándose y besando su frente, pasando sus labios por el rostro del alfa.

—Prometo que todo estará bien.

—Gracias omega —manteniendo los ojos cerrados, mostró una pequeña sonrisa al sentirse tan animado por el castaño, prestando atención a sus caricias.

Ferran solía estar muy tranquilo con sus celos, pero no estaba seguro de cómo se comportaría tratando de tener su destinado frente a él, estando a sólo unas horas de comenzar su celo luego de haberlo pospuesto por tres temporadas seguidas con los últimos acontecimientos de su vida y obra.

Confiaba en que su lobo se controlaría lo mejor que podía durante el calor del momento porque las últimas temporadas terminaron de manera satisfactoria, pero con demasiados factores alternativos cubriendo sus pensamientos, no podía negar que existía una posibilidad de que fuera diferente.

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