¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- ¡Pei Ming! ¡¿Por qué estás aquí?
- ¡¿Wu Du?!
- ¡¿Acaso eres tonto?! ¡¿Como se te ocurre sacar a estás horas y con este clima a TaoChen?!
El alfa traía dormida en su espalda a su hija, se sintió avergonzado pero al darle un vistaso al hombre que acompañaba al Shi todo se esfumo, ¿Que estaba pasando entre esos dos? Arrugo su frente e hizo una mueca de desagrado.
-Teníamos algo que hacer por aquí cerca, tu sigue en lo tuyo.
- ¡Tu...!
Pei Xiu ignoro la discusión y se acercó a Xuan Ji, quien trataba de que la niña no fuese a caerse de la espalda de su padre.
-Entonces, ella es TaoChen -la interrupcion logró que volviera la paz al grupo- Es como en las fotos, que linda -Ming se giró para evitar que siguiera viendo a la niña- ¿Que? ¿No pensabas presentarme a la niña? Somos parientes, despues de todo.
-Somos primos.
Los otros casi colocaban sus ojos en blancos, ¿No era lo mismo decir pariente, familiar o primo? Pei Xiu sonrió de lado.
-Veo que estan en una cita -resaltó la mujer en un tono insinuante, Ming tragó amargo- Así que no les molestaremos más, ya terminamos lo que vinimos hacer, estabamos por comprar algo de comer y regresar a casa. Disfruten su noche.
-No -sentencio Wu Du, ahora que habia visto a su hija no podría quedarse tranquilo- Yo llevaré a TaoChen -se la quito de la espalda sin esperar ninguna respuesta, acomodando bien su cabecita sobre su hombro- Ustedes pueden seguir con su cita o irse a casa.
Antes de que se alejará de ellos Xiu lo detuvo, quitándole a la niña con cuidado.
-Dejame ayudarte -el Shi no pudo negarse ante la manera delicada y rápida en la que actuó porque ni siquiera le dió tiempo de reaccionar- Vamos por mi auto.
-Ah, está bien...
Le dio una última mirada a la pareja y sin perder el tiempo se fue detrás del otro Pei, esos dos alfas estaban comenzando a irritar su humor, y algo similar ocurría en la otra parte, Ming sentía lo mismo con su familiar, apretó sus labios y los observó caminando uno al lado del otro.
-Bueno, parece que no podemos hacer nada, vayamos por unos pasteles...
- ¡Esperen!
El grito los hizo detener a todos, Xuan Ji le vio con asombro mientras que la parejita volteaba a verlo.
¿Estaba loco?
-A-Xiu... ya que los llevarás a casa, -el rostro del Pei mayor se veía algo digustado- ¿Por qué no nos vamos juntos?
- ¡Hey, tú!
Wu Du estaba incrédulo con la situación, pero más sorprendida estaba la Xuan.
-A-Ming, tengo hambre -se quejo la dama- ¿No ibamos por unos pasteles de arroz?