WANTED

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-Ya llegué

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-Ya llegué.

Se quitó los zapatos dejándolos en el lugar de siempre, desabrochó además el abrigo y lo colgó en el perchero de la sala.

Shi Qingxuan había tenido un gran día en la universidad.

No recordaba haber llegado a casa de sus abuelos a pie, usualmente algunos estudiantes le gritaban insultos o bromas, extraños lo miraban como si fuera un bicho raro y Qingxuan aceleraba el paso, jamás respondía a las provocaciones de otros. Pero ese día, si no estuviera seguro, diría que llegó levitando a casa.

Probablemente la enorme sonrisa en su rostro lo hacía ver aún más raro que de costumbre, pero eso no le importaba.

Nada le importaría ese día, decidió.

Nada.

(-A-Xuan me invitó a salir.)

Más que eso.

No estaba seguro de que aquello realmente haya pasado, He Xuan era uno de los alfa más fuertes, inteligentes y populares de la universidad, él no iba en busca de pareja, las personas iban hacia él.

Habían diversos rumores sobre su relación con una alfa de otro grupo, y el mismo Qingxuan lo había visto en una fiesta unos meses atrás besándose entusiastamente con otro alfa, pero aún no mordía a nadie, el Shi estaba seguro. Todas sus parejas anteriores eran alfas de su categoría, no había manera de que He Xuan se fijara en alguien como él. Al menos eso había creído hasta esa tarde.

Su día no había comenzado con buen pie, como siempre se levantó algo tarde para su clase de la mañana, como vivía en las afueras de la ciudad, en uno de los barrios marginales porque era lo único que podía pagar, se demoró en tomar el bus. Cuando llegó se dio cuenta que había olvidado imprimir el último trabajo, y cuando fue a imprimirlo notó que su billetera no se encontraba en su mochila. Tuvo que esperar hasta el final de la clase, listo para rogar por una nueva oportunidad, felizmente el profesor aceptó que le enviara el trabajo por correo, pero lo hizo de mala gana y le advirtió que sería la última vez.

Sin dinero para comprar el almuerzo, tuvo que contentarse con tomar agua del bebedero y mirar al grupo de alfas comiendo y riendo en los parques de la universidad.

Llegó a la biblioteca a la hora habitual, era uno de los lugares donde se sentía seguro porque muy pocos alfas acudían a esa hora. Yue, la recepcionista omega, le pidió su tarjeta. Era amable, pero jamás había intentado hablarle más de la cuenta ni hacerse su amiga. Nadie lo hacía, ya estaba acostumbrado.

De todas formas trataba siempre de expresar su gratitud con una sonrisa. Los omegas lo trataban considerablemente mejor que sus compañeros betas y alfas, no sabía si eso tenía que ver con su natural instinto maternal, o si simplemente le tenían pena al verlo en el fondo de la escala social. Se sentía mucho mejor estando a su alrededor, no lo molestaban.

...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora