twenty-one | love you

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"Me voy mañana, Sun".

Las palabras habían aterrizado en Sunoo como un balde de agua fría.

—¿A qué te refieres? —exigió saber.

—Es sobre mi madre —empezó con la vista gacha—. No suelo hablar mucho de ella, pero su condición ha empeorado y necesito ir antes de que...

Heeseung no pudo terminar la oración, sentía su respiración acelerarse y su corazón aplastarse con tan solo el pensamiento de ver a su madre sin vida en un ataúd.

—Oh... —sunoo dejó salir, conmovido por la desesperación desbordante que exhalaba su novio—. Lo siento mucho Heese, yo... no lo sabía, dios, perdón.

Sunoo sin saber cómo más ayudarlo con su estado, se aferró a él hasta sentir cada latido de su corazón angustiado.

—No... te disculpes.

—Lo hago, soy tu novio, se supone que debería de saber cosas como estas y estar ahí para ti apoyándote, Heeseung. Acabo de quejarme sobre mi mamá, mientras la tuya se encuentra luchando por su vida, me siento culpable y avergonzado por eso.

Heeseung tomó el rostro de Sunoo con ambas manos y lo levantó para que sus miradas chocaran la una con la otra.

—No minimices tus problemas con tu mamá por eso, mi amor, lo único que necesito de ti es que estés a mi lado justo ahora. —dijo en voz baja, tomándolo en un beso al final.

Sus labios bailaron en conjunto, expresando cada sentimiento que querían transmitirse pero que no podían expresarlo con palabras.

Sunoo sentía miedo de que Heeseung se fuera y no volviera, Heeseung sentía culpa de tener que dejar a Sunoo sin saber qué tiempo le tomaría el volver.

—No me dejes... —susurró en un hilo de voz rompiendo el beso y un fragmento del corazón de Heeseung.

—No lo haré —afirmó sin saber la respuesta—. Estaré contigo siempre.

—Necesito que lo estés.

Sunoo volvió a esconder su cara en el pecho de Heeseung, hasta lo que parecieron ser horas, sin importarle las clases que estaba perdiendo mientras se quedaba aferrado a su novio.

...

La maleta de Heeseung chirrió contra el pavimento del campus, siendo arrastrada hasta el BMW negro que esperaba por él.

El corazón de Sunoo se sentía agitado y apretado adentro de su pecho, odiaba las despedidas y aunque Heeseung le había prometido volver a verse pronto, algo dentro de él apretujaba sin poder creerlo.

Sunoo corrió por todo el tramo que lo separaba del amor de casi toda su vida y se aferró a su espalda respirando su aroma con cada exhalación, grabándoselo en el fondo de su existencia.

Amaba a Heeseung.

Lo había aceptado mucho tiempo atrás, aprendió a amar sus gestos cuando lo veía desde la distancia, su personalidad abrazadora y sus grandes ojos llenos de galaxias enteras.

Por si no era suficiente amarlo desde la distancia, el universo se encargó de darle la oportunidad de conocerlo de verdad y todavía ocasionar que lo amara aún más.

—Llévame contigo —balbuceó en su pecho—. Te juro que no molestaré.

Heeseung sonrió sosteniendo su rostro entre sus manos para poder mirarlo directamente a los ojos.

—Si pudiera esconderte en esa maleta y llevarte en mis piernas, lo haría —bromeó, sacándole algunas risitas a Sunoo—. Volveré más pronto de lo que imaginas.

La mirada de Heeseung no mentía y Sunoo se perdió en ella, solo existían ellos dos con solo mirarse perdidamente el uno al otro.

—Hee, yo te...-

—¿Listo muchacho? —preguntó el chofer de la familia Lee, llamando la atención de ambos.

La burbuja había estallado, dejando a Sunoo con las palabras en la boca.

—Si, estaré en el auto en un minuto Gyun.

Heeseung volvió a enfocarse en Sunoo, a quién sostuvo hasta chocar sus labios en simultáneo movimiento, sin importar el exterior exploraron sus labios hasta separarlos y dejarle paso a sus lenguas, quienes se unieron a la inevitable danza apasionada.

Era imposible separarse el uno del otro, una energía los atraía como campos electromagnéticos.

Heeseung fue el primero en romper el beso, separándose lo suficiente para besar su frente. Luego lo soltó por completo.

—Me tengo que ir.

—Lo sé —dijo, resoplando entristeciendo.

—Te veré después, Sun.

—Te veré después, Hee. —sollozó sintiendo las lágrimas bajar por sus mejillas sin poder evitarlo.

Observó a Heeseung entrar al auto y también observó al auto alejarse hasta desaparecer de su campo de visión.

Te amo... —susurró mientras más lágrimas besaban sus frías mejillas y el aire gélido de otoño picaba en su piel.

Súper corto pero necesario porque las relaciones me temo que no son lineales.

Puede que actualice esta semana de nuevo, me ánimo un comentario a actualizar y la verdad me dió pena que no haya podido terminarla porque estaba en hiatus 😭

STARBOY ✰Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora