Capitulo 2: Aquí comienzan los problemas

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Sonó la alarma de mi teléfono, me disponía a apagarla y dormir un poco más cuando vi que tenía un mensaje de Eduardo:

"No me gusta estar enojado contigo, así que pídeme perdón"

Le sonreí a mi pantalla, me tallé un poco los ojos y comencé a teclear.

"A veces eres tan desesperante, lástima que te quiero"

Deje el teléfono en la cama y fui a tomar una ducha, al regresar noté que la luz de notificaciones estaba encendida.

"Lo sé, soy irresistible. Ahora baja porque me pienso terminar todo este tocino"

El mensaje lo había mandado hace unos 15 minutos, para cuando logré bajar ya no quedaba ningún trozo.

-¿Trajiste tocino de la reconciliación, y pensaste sería buena idea comértelo tu solo?- le dije sirviéndome cereal en un tazón.

-Te espere mucho tiempo- agarró una manzana del frutero-además, tú fuiste la que me dijo patán.

-Debes de admitir que eres un poco patán- hablé con la boca un poco llena.

-Y tú eres toda una dama- rio irónico- además yo siempre he sido claro con ellas, les he dicho que no busco nada serio.

-"Estoy esperando a esa chica que desde hace ya casi tres años se robó mi corazón y no piensa devolverlo"- traté de imitar su voz.

-¡Oh Dios!- rodó los ojos- ¿aun sigues acordándote de ese estúpido poema?

-Es casi imposible poder olvidarlo- me empecé a reír- fue la cosa más cursi dicha por alguien de 14 años.

Y en verdad lo fue. Estábamos en clase de literatura y la Sra Ramírez nos había pedido llevar un texto escrito por nosotros y para sorpresa de todo el grupo, e incluso de la profesora, al buen Eddie se le ocurrió que sería una buena idea redactar el poema más meloso escrito en la historia.

-Cursi o no, me consiguió varias citas- le dio una mordida a la manzana que había escogido.

-Lástima que la chica a la que iba dirigido solo le causó gracia- me levanté para llevar el tazón al fregadero.

-Aun le sigue causando gracia- agregó con una sonrisa a medias.

-Pero ahora por lo menos se muestra interesada en ti- lo traté de animar- hazme caso, Andrea esta como loca tras de tu cursi corazón.

-Ojala fuera ella- susurró- todo sería más fácil.

-¡¿El poema no era para Andrea?!- dije entre emocionada y enojada- ¡Nunca me dijiste que te gustara alguien más!, por lo menos no más allá del físico.

-Es que no le pienso decir a nadie hasta que este seguro de que ella está interesada en mi- me miró directo a los ojos.

-¿Y si ella aún no se da cuenta de que le gustas?- le di un pequeño golpe en el brazo- dime quien es y yo te ayudo a conquistarla.

- No te voy a decir quien es- me ofreció una sonrisa divertida- así que no insistas.

-¡No seas así!- le sonreí- No debes guardarle ningún secreto a tu mejor amiga.

-¿Tu no me guardas ningún secreto?- entrecerró los ojos y de inmediato se me cruzó la imagen de la Universidad.

-No me digas nada- me hice la ofendida- ni que fueras tan especial.

-Sabes que me amas- dijo altivo.

-Y es por eso que no puedo enojarme contigo- lo abracé- pero tú me amas más que yo a ti.

Amigo se escribe con HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora