Narrado por Abigail
Por fin estoy aquí. Ya llegamos.
El aire es distinto, el aroma también.
Todo ha cambiado... menos esa sensación que se enrosca en mi pecho cuando subo esos escalones que me llevan directo a un pasado del que me había desacostumbrado.
Y al que, sinceramente, no estoy segura de querer volver.
Pero ya estoy aquí. No puedo huir. Esta es mi realidad.
Apenas bajo del avión, los recuerdos me golpean. El mismo nudo en la garganta, la misma ansiedad que sentí cuando dejé este lugar.
Sigo caminando, con Linda de la mano, hasta que un grupo de paparazzis aparece de la nada.
-¡Señoritas! ¿Pueden decirnos si están saliendo? -gritan entre flashes.
Normalmente no los ignoro... pero hoy simplemente no tengo fuerzas. Agacho la mirada y sigo caminando.
-¡Señorita Abigail! ¿Qué la hizo descubrir que era bisexual? ¿O quién?
La pregunta me atraviesa, pero no respondo. Solo avanzo.
Los periodistas nos siguen hasta el auto que nos espera. Sus voces se clavan como agujas en mi nuca.
No sé si podré soportar esto todos los días que esté aquí.
Durante el trayecto no decimos una palabra. El silencio pesa, pero también protege.
Ya es muy tarde para ir a la casa de los padres de Linda, así que vamos a la mía.
Apenas abro la puerta, los veo. Mis amigos. Mi hermano. Esteban.
-¡Hola, Abiiii! -grita Thomas y corre hacia mí.
-¡Thomas! ¡Cuánto te extrañé! -me lanzo a sus brazos.
Nos abrazamos fuerte, como si el tiempo no hubiera pasado.
Luego saluda a Linda, y quien me abraza ahora es Jana.
-Hola, mi vida, mi amor preciosa... te extrañé muchísimo.
-Y yo a ti, mi vida... demasiado.
Linda nos observa, confundida.
Sé lo que piensa. Aunque Jana y yo solo somos amigas, Linda tiende a ser un poco celosa.
Jana, siempre tan amable, le sonríe a Linda.
Y ahora eitan
-¡Hola, mi reina! ¿Cómo estás?
-Muy bien, ¿y tú?
-Ahora que estás aquí, mejor. Te extrañé. Ya nada es igual sin ti. Necesito que me retes, que me pidas ayuda en tus locuras... necesito que el show continúe.
-El show nunca muere, Jana. Solo cambia de escenario -le digo riendo, mientras me abraza con tanta fuerza que casi me rompe.
-¡Me vas a quebrar! -le digo entre risas. Él se disculpa y va a saludar a Linda.
Luego llega Sara. Me abraza y me dice:
-Te extrañé, hermosa.
-Y yo a ti.
-Te ves increíble -me dice, con una sonrisa que ilumina su rostro.
-Gracias. Tú también.
Se acerca a Linda y me lanza una broma:
-¿Volviste porque extrañabas mis besos?
-Ya quisieras -le respondo riendo.
Linda esboza una sonrisa disimulada. Yo intento no reírme.
De pronto, Oliver corre hacia mí. Me arrodillo para recibirlo. Me lame la cara, eufórico.
-Hola, rey de mi vida... ¿cómo estás?
También te extrañé mucho, mi bebé hermoso.
ESTÁS LEYENDO
Se cómo eres
Romanceesta historia trata de un profesora buena y amable con todos conocida como una de las profesoras más queridas de la universidad y de una chica nueva en esa universidad es una modelo famosa y reconocida por su belleza y carisma pero tambien por su fo...
