Narrado por Aurora:
completamente despierta.
Hasta que, de los ojos, muy curiosa:
Audio de Jana:
"Pero si te gusta de verdad, no la pierdas. Ya sé que con Dana fue algo pasajero, nunca te enamoraste, pero tal vez... solo esta vez, encontraste a la persona indicada. No la dejes ir si de verdad te gusta."
—Mierda, mierda, mierda... —escuché a Abigail susurrar, claramente nerviosa mientras presionaba desesperadamente su teléfono para detener el audio.
¿Abigail estaba enamorada de alguien?
¿Si no estaba enamorada de su novio ni de su amante entonces de quién ?
No tenía sentido.
Aunque... pensándolo mejor, quizás esa persona era sara... o quizás era yo.
No quería ilusionarme.
Pero no se fue con Sarsa está noche: se quedó conmigo. Y había golpeado a un tipo solo para protegerme.
Si yo le gustaba... lo iba a averiguar sea como sea.
Me acerqué fingiendo seguir dormida y, casi temblando, la abracé.
Ella se sobresaltó un poco, no se lo esperaba.
—Ay Dios... ¿por qué a mí? —susurró, como un lamento.
No terminé de entender si eso era bueno o malo, pero decidí arriesgar.
Subí mi mano hacia uno de sus pechos.
—Mierda, Aurora, no me hagas esto, por favor... —murmuró, sacando mi mano con delicadeza.
—Carajo... no puedo... esto es imposible... —añadió, desesperada.
Se levantó suavemente de la cama y fue a sentarse en la silla del balcón.
Aproveché y fingí despertarme.
—¿Qué haces despierta? ¿Todo bien? —pregunté, con voz adormilada.
—No... digo, sí. Tranquila, vuelve a dormir... —contestó, claramente alterada.
Me levanté y fui hacia ella, preocupada.
—No te ves nada bien. Sé que no somos tan cercanas, pero si alguna vez quieres hablar... puedes hacerlo conmigo.
Ella dudó antes de contestar:
—No, no puedo. No es necesario. Además... siempre tengo a Jana para hablar.
—¿Y a tu novio... no?
—Sí, también... —dijo, algo incómoda.
Respiré hondo. Necesitaba saber la verdad.
—Abi... quiero que me digas de verdad qué es lo que recuerdas de la fiesta. Porque no te creo que lo hayas olvidado todo.
Ella suspiró pesadamente, como cargando el peso de algo que ya no podía ocultar.
—Aurora... las dos sabemos perfectamente lo que pasó en esa fiesta. Y aunque me haya gustado... debemos fingir que nunca pasó. Solo así podré sacarte de mi cabeza.
Lo dijo.
¡Lo dijo!
Recordaba todo.
Y además... no podía dejar de pensar en mí.
No me contuve.
—Yo no quiero olvidarlo... yo quiero repetirlo. Porque yo tampoco puedo sacarte de mi cabeza. No puedo.
Me lancé a besarla. Pero para mi horror... ella no correspondió.
Sentí que la había cagado. Retrocedí inmediatamente.
—Perdón... es que...
No terminé de hablar.
Ella me tomó de la nuca y me besó con tanta fuerza que me dejó sin aire.
Un beso apasionado, desesperado.
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Se cómo eres
Roman d'amouresta historia trata de un profesora buena y amable con todos conocida como una de las profesoras más queridas de la universidad y de una chica nueva en esa universidad es una modelo famosa y reconocida por su belleza y carisma pero tambien por su fo...
