cap21

1.1K 78 30
                                        


Narrado por Abigail

Nos bajamos de la moto. No quiero moverme aún. No quiero que esto acabe. La detengo, tomo su mano con fuerza. Sus ojos me miran con esa mezcla de miedo y ternura que hace que todo en mí se derrita.

-Abi, de verdad... eres muy especial para mí.

Me quedo inmóvil. Esa frase no es cualquier frase. La oigo tan sincera, tan frágil, que me atraviesa.

-Aurora... -respiro hondo- te juro que, si tú quieres, me quedo. Dejo todo por ti. No me importa nada. Si para estar contigo tengo que renunciar a todo, lo haré.

Y la beso. Porque no puedo hacer otra cosa. Porque esta mujer me vuelve loca. Porque siento que por ella podría morir sin miedo. Es como si el mundo entero no importara si ella está conmigo. Siento que quiero darle todo. Que la necesito más de lo que nunca necesité a nadie.

-¿Acabas de romper tu propia regla? -me pregunta, sonriendo.

-Por ti soy capaz de hacer hasta lo imposible.

Esa sonrisa... maldita sea, esa sonrisa lo vale todo.

Yo puse las reglas. Yo fui la que dijo "nada físico, ¿sí?, tu con quien quieras y yo igual". Pero ahora no quiero cumplir ninguna. Quiero destruirlas todas si con eso la tengo a ella.

Nos acercamos al grupo... y entonces todo explota.

Fernando se acerca como una furia desatada.

-¿¡Pero qué te pasa!? -me dice, con los ojos inyectados de odio.

-¿A ti qué te pasa? -respondo, lista para la guerra.

-¿¡¡¡Me crees idiota!!!? Te vi. ¿O me vas a negar que estabas seduciendo a mi novia?

-Primero, bájame la voz. A mí nadie me grita, menos un don nadie como tú. Segundo: sí, creo que eres un idiota. Tercero: yo no necesito seducir a nadie. Que tu novia me prefiera a mí es por algo, machito.

Y entonces grita. Me insulta. Intenta golpearme. Me empuja. Y sin querer, empuja a Aurora. La veo caer, su rodilla raspada. Corro a ayudarla. Él me aparta. Y ahí se me apaga la compasión.

Lo golpeo. Se desata todo. Lo dejo sin aire en el suelo.

Aurora corre a socorrerlo.

-Me pasé... -susurro, pero ya es tarde.

-¡Aléjate! -me grita. Y me rompe.

-Aurora, yo solo quería defenderte...

-Ya sé por qué decías que lastimas a los que te rodean. Debí creerte.

-Por favor...

-¡Vete!

-No sé cómo alguna vez me gustaste.

Mi mundo se tambalea. No puede ser. No puede estar diciéndome esto de verdad. No después de todo lo que vivimos. No después de cómo me besó hace un minuto.

-Aurora... tú sabes que no lo amas.

Y entonces... me destruye:

-Sí lo amo. A ti solo te usé. Solo quería saber qué se sentía acostarse con una modelo. Y ya lo sé. No es gran cosa.

-¿Solo me usaste?

-Sí.

Mis piernas no me sostienen. Mis lágrimas me traicionan. No puedo parar de temblar.

-No te creo...

-No me importa si me crees. Nunca me gustaste. Estuve contigo por la anécdota. Porque eras fácil. Porque no tenía nada mejor que hacer.

Se cómo eres Donde viven las historias. Descúbrelo ahora