esta historia trata de un profesora buena y amable con todos conocida como una de las profesoras más queridas de la universidad y de una chica nueva en esa universidad es una modelo famosa y reconocida por su belleza y carisma pero tambien por su fo...
Estoy acostada boca arriba en la cama, mirando el techo, mientras Aurora anda de un lado para el otro, todavía desarmando su maleta.
De repente la escucho:
-¿Te puedo hacer una pregunta? —dice desde el otro lado de la habitación.
La miro de reojo y le contesto:
-Pregúntame, depende de qué sea veré si te respondo o no.
Ella duda un segundo y luego suelta:
-Ya sé que tienes novio... pero... lo de la relación abierta no es verdad, ¿no? Bueno, no es que sea malo pero...
La interrumpo antes de que siga.
-Es... complicado de explicar la verdad. Y no creo que seamos amigas exactamente como para contártelo —le digo algo seca.
-Ok, no vuelvo a preguntar —dice bajito.
Me río un poco. Ella se queda ahí parada, como sin saber qué hacer. Aprovecho el momento y me empiezo a cambiar de ropa, total ya estaba en la cama así que me levanto solo para sacarme la camisa.
-¿Qué haces? —me pregunta enseguida, pero no aparta la mirada.
-¿No ves? Me estoy cambiando.
-Sí, pero enfrente mío... sigo siendo tu profesora, ¿sabes?¿No tienes vergüenza?.
-La vergüenza la tendría que tener usted, que no deja de mirarme —le contesto riéndome.
Se pone roja, como un tomate, y se gira para no mirarme. Cuando termino le digo:
-Ya está, ya terminé, señora Tomate.
Ella solo resopla mientras yo me río bajito.
La veo quedarse mirándome confundida.
-¿Vas a salir? —pregunta cuando ve que ahora tengo puesto un vestido negro bien ajustado y unos tacones.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Obvio, ¿qué me voy a quedar? ¿Encerrada aquí? —le respondo acomodándome el pelo.