Cap. 2

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Capítulo 2: " El regreso a casa"

Izuku salió de casa alterado y extrañado por la repentina voz en su cabeza. Caminaba sin rumbo, su mente confundida. Su corazón latía con ansiedad, y su respiración era agitada.

De repente, se encontró en el bosque que quedaba cerca del parque de su infancia. Recordó los momentos que pasó allí con Katsuki, a quien llamaba "Kachan" en ese entonces. Una sonrisa leve apareció en su rostro, pero pronto se desvaneció.

Pero su nostalgia se interrumpió cuando sintió una presencia hostil. Sesshomaru tomó el control del cuerpo de Izuku, y su mirada se volvió aguda.

Bakugo apareció con sus secuaces, una sonrisa burlona en su rostro. Sus ojos brillaban con diversión, y su voz era alta y desafiante.

Bakugo: ¡Eh, Izuku! ¿Qué haces aquí?- dijo con voz sarcástica y burlesca.

Los secuaces de Bakugo se rieron, formando un coro de burla. Su líder, un chico con un Quirk de fuego, se acercó con una sonrisa.

Secuaz: ¡Vamos a divertirnos!- dijo con malicia en su mirada.

Sesshomaru no respondió. Con un movimiento rápido y elegante, golpeó al primer atacante, enviándolo volando.

El sonido del golpe resonó en el bosque, y los demás atacantes se retiraron, asustados. Bakugo se enfureció.

Bakugo: ¡Tú! ¡No puedes!- dijo con rabia y desconcierto.

Su rostro enrojeció de rabia, y sus puños se apretaron.

Sesshomaru: Silencio.

Con un golpe rápido, Sesshomaru envió a Bakugo volando. Los demás secuaces lo atraparon y huyeron, dejando atrás de si un rastro de miedo en sus olores.

Sesshomaru tras esa riña siguió caminando por el bosque, dejando atrás la escena. El sol comenzaba a ocultarse, proyectando sombras largas en el suelo. El aire fresco del bosque llenaba sus pulmones.

Pronto, llegó a la base de una montaña y comenzó a subir. La pendiente era empinada, pero Sesshomaru ni le importaba, y no se detuvo. Finalmente, llegó a la entrada de una cueva escondida entre los árboles.

La cueva estaba decorada como una casa tradicional japonesa. Tatamis de bambú cubrían el suelo, y shōji de papel de arroz separaban los espacios. Un altar de madera oscura se alzaba en el centro de la habitación.

Pero la cueva estaba cubierta de polvo y olía a guardado, como si nadie hubiera entrado allí en siglos. Las telarañas colgaban de las esquinas, y el polvo bailaba en los rayos de luz que se filtraban con su caminar.

En el centro del altar, una pintura realista de Sesshomaru se veía.
Tenseiga, Bakusaiga y Tokijin, sus espadas legendarias, estaban expuestas también en el altar.

Sesshomaru se detuvo frente a Tokijin, su mirada fija en la espada. Su expresión cambió, revelando nostalgia. Una leve sonrisa apareció en su rostro.

Sesshomaru: Tokijin... ¿Quien te reconstruyó?- dijo para sí mismo.

Su voz era baja y reverente, llena de emoción. Sesshomaru extendió la mano, acariciando la empuñadura de la espada.

La cueva tenía túneles que llevaban a otras habitaciones y baños. Sesshomaru caminó por los túneles, descubriendo habitaciones con futons cubiertos de polvo y una cocina con utensilios antiguos.

El olor a guardado y polvo llenaba el aire, pero Sesshomaru no se sintió incómodo. Era como si hubiera regresado a casa.

Sesshomaru regresó al altar, y su mirada se volvió intensa.

Sesshomaru:  Aquí es donde comenzará todo. -dijo para sí mismo......

Fin del Capítulo 2
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