Kailani García, una colombiana echada para adelante, fuerte y valiente, es una chica de diecisiete años que aún está en su último grado de colegio, sus preocupaciones son típicas de una chica que está a punto de ser legal en su país, casi siempre se...
❝Star Trek roof in that Wraith of Khan Girls get loose when they hear this song A hundred on the dash get me close to God We don't pray for love, we just pray for cars❞
Mano, que calor.
Estábamos en clases de religión y créanme cuando les digo que esta clase es la más aburrida del mundo. O sea, no estábamos dando nada bueno, ni un solo debate, nada pa pelear con alguien.
Así no se puede.
Ari tocó mi hombro llamando mi atención, con cuidado voltee, porque ese profesor es el diablo en persona incluso si es cura.
—Hablalo.—Dije y ella se echó a reír.
—¿Cómo está eso de que te vas pa España? No me habías dicho.—Mencionó ella haciéndome abrir los ojos.
—Ah sisas, de regalo de cumpleaños y de graduación.
—¿Tu mamá sabe que el primero de noviembre salen los resultados del icfes?—Preguntó ella, la miré como si es que hubiera dicho un improperio.
—Chacha, satánica.—Respondió Mariana, provocando que casi me riera.
—Marica, aquí no se habla de Bruno, no se habla de los icfes.—Murmuré.—No te creas, a mí esa monda me tiene preocupada.
—¿A quien no? Es la verdadera pregunta.—Expresó Isabella.
María solo se dedicó a bufar antes de reírse, nosotras estábamos más preocupadas por esos icfes. Les explico, los icfes son una institución en Colombia encargada de diseñar y administrar pruebas estandarizadas para evaluar el nivel de conocimientos y habilidades de los estudiantes en diferentes etapas educativas. La más conocida es la Prueba Saber 11, una evaluación que deben presentar los estudiantes de último año de secundaria y que mide sus competencias en áreas como matemáticas, lectura crítica, ciencias naturales, sociales y ciudadanas, e inglés. El puntaje obtenido en esta prueba es importante para el ingreso a la educación superior en el país.
Cómo deberán imaginarse, yo por estar en grado once, me tocó hacer esas pruebas hace unos meses. Obviamente uno carga el aplique de que tiene que sacar buen puntaje para poder estudiar lo que uno quiera e incluso con becas, pero aja, yo me parcho porque el que no se parcha, se lo lleva la recocha.
Obviamente la mención de esta prueba antes del viaje me ponía nerviosa, porque quien sabe mi mamá se entere de los resultados y sean malos, será como pa que me deje botada en Bogota.
Pero bueno, no quiero darle mente a eso, porque se que me voy a poner a sobrepensar y esa no es la idea, obviamente.
Finalmente las clases acabaron y calabaza, calabaza, todo el mundo pa su casa. Íbamos saliendo todas con los brazos entrelazados, eso ya era una costumbre. Chismoseabamos sobre cualquier cosa porque nunca falla a la salida.
Me encontré con mi papá a la salida y me despedí de mis amigas, me subí a la moto y emprendimos el viaje a la casa.
Nótese que me gusta montar moto.
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