❝Te brilla la cadena y a mí me brillan los grillz
Ya me di cuenta que tú estás puesto pa mí
Me lleva pa lo oscuro, qué lo que me va a decir
Dile, Toki
Que me quiere hacé vení duro❞
Eran más o menos las nueve de la mañana del veinticinco de diciembre, cuando entre sueños, sentí a Jude moverse y no precisamente para despertarme.
Vaina rara.
Pero no le paré bolas, seguí durmiendo. Sin contar que, veinte minutos después sentiría sus labios sobre mi cuello, sacándome suspiros entre sueños.
—Jude...—murmuré moviendo mis brazos hacia sus hombros, aún con los ojos cerrados.—Duérmete.
—No chance, Kai... —susurró él contra mi piel, y sentí su sonrisa traviesa antes de que me diera otro beso, esta vez justo debajo de la oreja—. Ya es 25. Ayer fuiste una guerrera en esa cocina, pero hoy te quiero solo para mí antes de que el mundo se entere de que despertamos.
Abrí un ojo lentamente y me encontré con su cara a centímetros de la mía. Se veía tan relajado, con esa chispa de "niño malo" en los ojos que solo ponía cuando estábamos a solas.
Me quedé mirándolo, perdiéndome en el contraste de nuestras manos; la suya rodeaba mi cintura casi por completo, recordándome una vez más que a su lado soy una plasta.
—Estás intenso hoy, Judy.—le dije, aunque mis manos ya estaban acariciando su nuca otra vez.—¿Qué pasó con el "Golden Boy" educado que bajó ayer a cenar con sus papás?
—He’s on holiday today.—respondió, riendo bajito mientras se acomodaba mejor entre mis brazos, hundiéndose en mi cuello.—Solo estamos tú, yo y el desastre que nos espera en casa de Cama. Quédate así un rato más, please.
Me rendí. No había forma de ganarle a este hombre cuando se ponía así de tierno. Me pegué más a su pecho, sintiendo los latidos de su corazón contra mi frente, y cerré los ojos de nuevo. Olvidé los comentarios pesados del Instagram, olvidé la sapa de Millie y el estrés del pavo.
—Está bien, cinco minutos más.—cedí, dándole un beso corto en la mandíbula.—Pero después me tienes que hacer el café, porque si no, no respondo por mis actos cuando vea a Camavinga.
Jude me apretó más fuerte contra él, cubriéndome con esa manta de paz que solo él sabía construir. Nos quedamos ahí, enredados, dejando que el sol de Madrid terminara de entrar por la ventana mientras el 25 de diciembre empezaba de la mejor manera posible: sin prisa y sin gente estorbando.
—Jude...—dije con voz suave, acariciando su pelo.
—Yeah?—preguntó.
Suspiré mordiendo mi labio. Sabía que no era momento para preguntarle o siquiera dejar que decidiera por mi, pero quería hacerlo, me sentía una muñeca de porcelana sin hacer nada.
—Quiero trabajar.—solté, de la nada.
Nueve de la mañana, Kailani Aaliyah, coño nojoda.
—Es que... no es que no me sienta cómoda aquí o que me falte algo. Simplemente pienso que no quiero ser una mantenida, ya lo fui con mis papás mucho tiempo y tampoco quiero que hablen de ti como si tu me estuvieras manteniendo, porque ambos sabemos que se formaría un mierdero en redes, no te favorece.
Me quedé ahí, hundida en las sábanas, sintiendo cómo el ambiente romántico se evaporaba más rápido que el agua del sancocho de ayer. Jude se había levantado de la cama y caminaba por la habitación de un lado a otro, su silueta de casi dos metros bloqueando la luz del sol que entraba por el ventanal.
ESTÁS LEYENDO
𝑶𝑵𝑳𝒀 ¹ | 𝑱𝑼𝑫𝑬 𝑩𝑬𝑳𝑳𝑰𝑵𝑮𝑯𝑨𝑴
FanfictionKailani García, una colombiana echada para adelante, fuerte y valiente, es una chica de diecisiete años que aún está en su último grado de colegio, sus preocupaciones son típicas de una chica que está a punto de ser legal en su país, casi siempre se...
