❝Put my finger on your tongue 'cause you love to taste, yeah
These hearts adore, everyone the other beats hardest for
Inside this place is warm
Outside it starts to pour❞
El túnel de vestuarios estaba medio vacío, pero el aire acondicionado no era suficiente para aplacar el calor que subía desde el césped. Yo iba un paso adelante, apurándolo para llegar al bus, cuando escuché el chirrido de sus tacos contra el suelo de cemento pulido, que todavía estaba húmedo por el agua que traían los jugadores de las duchas.
Jude, que venía distraído intentando acomodarse el bolso sobre el hombro derecho, pisó una mancha de agua.
—Whoa!—exclamó, perdiendo el equilibrio.
Por instinto, se lanzó hacia adelante para no caer de espaldas y lastimarse el hombro izquierdo. Yo me giré a la velocidad del rayo y puse mis manos sobre su pecho para sostenerlo. El impacto de sus ochenta y tantos kilos contra mi cuerpo me empujó violentamente contra la pared fría del túnel.
El golpe me sacó el aire, pero no lo solté.
Nos quedamos ahí, atrapados en una posición peligrosamente íntima. Mi espalda estaba pegada al concreto y el cuerpo de Jude, todavía caliente por el esfuerzo del partido y oliendo a ese perfume que yo misma le había regalado, me presionaba contra el muro.
Sus manos, buscando estabilidad, terminaron apoyadas a los lados de mi cabeza, encerrándome.
Estábamos tan cerca que sentía el latir de su corazón, acelerado, salvaje, contra mis propias costillas. Jude bajó la mirada, con el pelo todavía húmedo pegado a la frente, y sus ojos se clavaron en los míos con una intensidad que me hizo temblar las piernas.
—Lani...—susurró. Su voz bajó tres octavas, volviéndose ese barítono ronco que siempre me desarmaba.—Sorry... I slipped.
No se movió. No se alejó. Sus labios estaban a escasos centímetros de los míos, y el silencio del túnel se volvió tan denso que casi se podía cortar. Podía ver cómo su mirada bajaba a mi boca y volvía a mis ojos, una y otra vez, en una súplica silenciosa que me quemaba la piel.
Yo tenía las manos apoyadas en su pecho desnudo porque se había quitado la camiseta para dársela a un fan y solo llevaba la sudadera abierta, y sentía su calor subiéndome por los dedos. Quería besarlo. Dios, quería besarlo tanto que me dolía físicamente el autocontrol.
—Jude...—logré decir, aunque mi voz apenas fue un hilo de aire.—Tienes que... tienes que quitarte. Nos van a ver.
Él no me hizo caso. Se inclinó un poco más, rozando mi nariz con la suya, atrapándome en su espacio personal.
—Let 'em watch.—murmuró, su aliento rozando mis labios.—No me importa nada ahora mismo, solo que estás aquí.
Estaba a un milímetro de romper la promesa que nos hicimos. Estaba a un milímetro de olvidar que éramos ex.
—Jude, no...—murmuré negando con la cabeza.—Aún no.
Él me miró, un poco desilusionado porque fui bien cortona, pero la verdad es que aún las cosas no eran como lo eran antes, no podíamos apresurarnos a tomar decisiones mientras él se define el paso a las siguientes fases y protegía su hombro de una recaída peor.
Me dió espacio para separarme de él, sin alejarse mucho, pues aún tenía que dejarlo en el bus del club e ir al hotel, donde seguramente volveríamos a vernos como el resto de los días, si es que el Madrid llega a la final, esperemos que si.
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𝑶𝑵𝑳𝒀 ¹ | 𝑱𝑼𝑫𝑬 𝑩𝑬𝑳𝑳𝑰𝑵𝑮𝑯𝑨𝑴
FanfictionKailani García, una colombiana echada para adelante, fuerte y valiente, es una chica de diecisiete años que aún está en su último grado de colegio, sus preocupaciones son típicas de una chica que está a punto de ser legal en su país, casi siempre se...
