Bajo la tenue luz en la celda improvisada, Malon observaba con atención a su contraparte, la "Malon esclava"; le había traído la cena. Su alterna aceptó la comida sin ningún tipo de resistencia, solo que se le dificultaba comer con las manos atadas.
Ambas se vieron con sumo interés. Había algo en sus ojos, un brillo de determinación mezclado con nostalgia y tristeza. Las dos Malon parecían tan similares, y sin embargo, tan distintas; ambas marcadas por la luz, pero una viendo por la libertad, y la otra encadenada a la oscuridad, y con una lealtad que no lograba comprender del todo.
Malon rompió el silencio, inclinándose un poco hacia adelante para captar cada detalle de la expresión de la otra.
-Dime, ¿por qué sigues sirviendo a Dark? A alguien tan consumido por la oscuridad... ¿Qué ves en él?
La Malon esclava suspiró, y sus ojos se posaron en un punto perdido, como si, en ese momento, ella estuviera viendo algo lejano, quizás un recuerdo.
-Desde la primera vez que lo vi... había algo en él. Una oscuridad, sí, pero también una tristeza. Como si algo dentro de él aún anhelase la paz, aunque no lo admitiera. Tengo una misión: quizás, si estoy a su lado, podría rescatarlo, hacerle ver que el mal no es el único camino."
Malon asintió, sintiendo la sinceridad en las palabras de su doble.
-Entonces, todavía tienes esperanza en él... A pesar de todo lo que ha hecho.
-Sí, aún creo en esa pequeña posibilidad de redención. No sé si es algo que me he estado repitiendo para justificar lo que hago... pero en el fondo, esa esperanza es todo lo que me queda. -La voz de la Malon esclava tembló levemente, Malon sintió compasión y empatía hacia ella. -Lo amo.
-Lo entiendo. -dijo Malon en voz baja. -Es difícil dejar ir la esperanza, incluso cuando parece imposible. Al final seguimos siendo la misma, je, je.
-Sí... je, je. -Ambas rieron un poco. -Gracias... No pensé que alguien llegaría a entenderlo.
-Quizás porque en el fondo no somos tan diferentes tú y yo. Ambas luchamos por lo que creemos, aunque sea difícil. -Malon sonrió en respuesta, pero luego un dolor de cabeza la invadió, extrañando a la Malon esclava.
-Noto magia oscura dentro de ti...
-Sí. Nahira me embrujó, y todos tratan de ayudar. Pero temo que sea muy tarde cuando llegue el momento.
-Mmmm. -La Malon esclava se puso pensativa. -Conociendo a mi amo... Creo que tengo una idea.
En algún rincón oscuro y lejano, Nahira observaba la escena a través de un orbe mágico que proyectaba imágenes de ambos bandos. Su expresión se torcía en una mezcla de impaciencia y frustración. Dark, de pie a su lado, lucía derrotado después de la última batalla, las marcas de la derrota aún frescas en su cuerpo y en su estado de ánimo.
Nahira le dirigió una mirada penetrante.
-¡Te has vuelto blando, Dark! Fracasaste. ¿Acaso crees que tus enemigos te temerán si sigues así? -Las palabras eran veneno, llenas de desprecio.
-¡No me molestes, bruja! Aún no me recupero, y sin fuentes de energía negativa, no hay nada que podamos hacer.
-¡Hum! Te hace falta visión. Aún hay algo que puedes hacer. Existe una debilidad que aún no has aprovechado.
Dark levantó la mirada, con algo de curiosidad en sus ojos sombríos.
-¿Qué quieres decir?
Nahira sonrió de manera siniestra, y con un gesto de su mano, el orbe se iluminó, revelando la imagen de Zelda, quien miraba solitaria al horizonte, perdida en sus pensamientos.
-Ella. -murmuró Nahira. -La princesa tiene una oscuridad en su interior, una que ha estado enterrada, reprimida... pero sigue ahí. Algo con lo que podemos trabajar, una sombra que puedes utilizar.
Dark observó la imagen de Zelda en el orbe, su mente empezó a girar. La posibilidad de corromper la luz misma, de arrastrar a Zelda hacia la oscuridad, despertaba en él un oscuro interés.
-¿Y cómo propones que lo haga?
-No hace falta hacer mucho. -dijo Nahira con una sonrisa maliciosa. -Zelda ya lleva una carga pesada en su corazón, entre los celos, el dolor, y la guerra constante. Tú solo debes encontrar el momento adecuado para encender la chispa... y convertirla en un fuego.
Dark asintió lentamente, empezando a comprender el plan. Era peligroso, incluso para él, pero la idea de ver a Zelda sucumbir a sus propios deseos oscuros, miedos y ansiedades lo llenaba de una oscura satisfacción.
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°- Mi Canción Preferida-° -Malink- Creador: Bokuro_Z
AdventureVuelvo a ser un niño luego de derrotar a Ganondorf, regreso a mi hogar en el Bosque Kokiri y miro la Ocarina que mi buena amiga Saria me habia regalado, la sostengo entre mis manos y decido tocarla. Toque el Arullo de Zelda, la Cancion de Saria y po...
