- Narrado por Link -
Estaba llegando a la mitad del viaje hasta que llegué a un lugar donde había un campamento de una especie de cerdos humanoides, intuí que eran los Bokoblins de los que me hablaron, aunque de un solo flechazo caían al suelo. Criaturas realmente débiles que no eran rivales para mis habilidades.
Al igual que en los demás campamentos, en el centro había un cofre con armamento, ya sean flechas o bombas. Ideales para reabastecerse de provisiones y así recuperar energías. Aunque mientras me detuve a comer una manzana, levanté mi vista al cielo y me di cuenta de que seguía igual.
«Creo que esto seguirá igual hasta que me enfrente a Dark... Maldición.»
Aproveché que había parado en ese campamento para alimentar al caballo que robé, y tomar un poco de agua. Veía la Montaña de la muerte a lo lejos, y sentía como si Malon aún me estuviera mirando a lo lejos con una mano en el corazón...
No podría recuperar el rancho Lon-Lon si no derrotaba a Dark primero, eso me molestaba pero al final de cuentas salí justamente para ir contra él. Vi cerca de mí a un cuco, así que me acerqué para tomar una de sus plumas, luego me hice un pequeño corte en el dedo con mi espada para sacarme un poco de sangre y así escribir una carta improvisada.
—¿Qué te parece, Navi? Tengo la espada destructora del mal y no un tonto frasco de tinta...
—Las diosas no te bendijeron con sabiduría. —respondió sarcásticamente a mi lado.
—¿Lo dices por no traer tinta o por escribir con sangre?
—Sí. —respondió con sencillez.
—"Jaja", qué graciosa. —terminé de escribir la carta y la até al pequeño cuco. —Muy bien pequeño cuco, ve a la montaña de la muerte y entregale esta carta al jefe Goron.
Levanté al cuco y lo lancé por los aires en dirección a la Montaña de muerte... Mala idea, a pesar de que el cuco se fue en la dirección correcta, una bandada de ellos se abalanzaron contra mí y comencé a correr por mi vida.
1
- Narrado por Malon -
Ya había pasado medio día desde que Link partió en la mañana. Seguía con una mano en mi corazón, volviendo algunas veces al acantilado por si lograba verlo llegar. Cuando de repente sentí una mano tocar mi hombro, me di la vuelta para ver a Darunia quien tenía una gran sonrisa en su rostro.
—Creo que desperté algo tarde para despedirme de él...
—¡Darunia! Esto, yo... —comencé preocupada.
—No te preocupes, pequeña. Link contó lo que haría, y sabía que daba igual lo que le dijeran, él se iría de todas formas.
De pronto sonreí por la paz que me transmitía el jefe Goron.
—No se puede negar que demuestra ser portador del valor de Farore... —me entró un poco de sentimiento, y lo abracé soltando un par de lágrimas.
—Oh... ya, ya, pequeña... Él estará bien. —me dio consuelo.
—Su primer destino es el rancho Lon-Lon... Fue por mí que se aventuró a salir. Para recuperar el rancho y volver a ver mi yegua Epona... Si algo sale mal, sería mi culpa... —me desahogué preocupada.
—Hay una versión mía en otra realidad que lo considera "hermano", fue capaz de liberar a toda mi gente de prisión, y derrotar a nuestro antiguo guardián, Volvagia... Confía en Link, pequeña y no te preocupes... Sé que es capaz de mucho más.
Le sonreí por sus palabras de aliento. Me separé y me sequé las pocas lagrimas que habían salido
—Gracias, Darunia... Se me olvida de lo que es capaz él. —Darunia sonrió y luego se puso serio al ver la lejanía.
—¿Qué es eso? —preguntó el jefe Goron viendo cómo se acercaba un cuco hasta nosotros con una carta atada en la pata.
Yo lo tomé con cuidado y leí la carta, ¡era de Link! Y estaba dirigida a Darunia
—Jefe Darunia...
"Jefe Darunia:
Logré desmantelar varios campamentos Bokoblin, recuperando un poco de terreno hacia el rancho Lon-Lon. Sin embargo, en vista de que la luz de las diosas no ha vuelto a este territorio, iré directamente al Templo de las sombras como me invitó Dark. Dile a los soldados que armen campamentos en las zonas que despejé, y estén al pendiente de mi regreso.
-Link-
PD: Esto está escrito con sangre, olvidé la tinta."
—¡Oh! Qué... asco. —exclamó Darunia al terminar de escucharme.
Darunia y yo nos sorprendimos al ver que escribió la carta con sangre. Yo me la guardé y volví a mirar a los campos de Hyrule, lamentablemente no encontraba señales de él.
—Iré a avisarle a la princesa. Es mejor que tenga todo el apoyo posible. —me dijo Darunia para luego irse rodando dentro de los túneles de la montaña.
Yo fui detrás de él, tratando de seguirle el paso, ya que también quería apoyar. Y luego de un rato, lo encontré hablando con la princesa cerca de los comedores. Ella parecía molesta, así que me escondí para escuchar lo que hablaban.
—¡¡¿Y POR QUÉ SE MARCHÓ?!! —la princesa estaba realmente molesta por la decisión de Link. —¡¡NO LE DIMOS PERMISO!!
—Mi señora, él solo quiere recuperar parte de lo que fue su territorio, con Malon recibimos una carta de Link diciendo que había desmantelado muchos campamentos, y ahora podemos expandir nuestras tropas para mantener ese te...
Zelda le dejó hablando solo dándose vuelta, y tomando una especie de piedra con un símbolo Sheikah.
—Darunia, vete de mi vista. —me sorprendí ante tal acto de la princesa.
Darunia tuvo que marcharse, y al doblar una esquina, me encontró escondida escuchando desde mi escondite.
- Narrado por Link -
Estaba regresando a la región montañosa, pero esta vez en dirección a Kakariko. Para el ritmo que llevaba, entre desmantelar uno que otro campamento más, llegamos galopando a toda velocidad a Kakariko justo al anochecer. Dejé al caballo en la entrada y seguí hacia adelante, atento a cualquier peligro.
—Atenta, Navi... El aura se siente pesada...
Al entrar a la villa se me puso la piel de cuco, habían huesos tirados por todo el lugar, y los edificios estaban totalmente destrozados. Yo seguía atento a mi alrededor, era como si la presencia de la oscuridad me estuviera observando. Llegamos al cementerio, e incluso las tumbas estaban maltratadas.
—Bien... parece que esta vez no será complicado subir a la entrada del templo... — susurré viendo que la entrada estaba casi colapsada, pero con una rampa de tierra.
Al llegar a la entrada, el suelo tembló y el sello del suelo se iluminó con unas líneas blancas.
—¡¿Qué demo...?! —
—El templo detecta la presencia de luz... —me interrumpió Navi. —Dark Link debe estar ahí, su oscuridad inundaba todo el templo.
Del interior de la entrada, sentía una pequeña brisa acariciar mi cabello.
—Es hora de limpiar esta oscuridad... —dije lleno de determinación para luego caminar al interior del Templo de las sombras.
Continuará...
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°- Mi Canción Preferida-° -Malink- Creador: Bokuro_Z
AvventuraVuelvo a ser un niño luego de derrotar a Ganondorf, regreso a mi hogar en el Bosque Kokiri y miro la Ocarina que mi buena amiga Saria me habia regalado, la sostengo entre mis manos y decido tocarla. Toque el Arullo de Zelda, la Cancion de Saria y po...
