Link avanzaba por el oscuro pasillo de la fortaleza, guiado únicamente por la tenue luz de su linterna y la fuerza de su determinación. Había enfrentado a monstruos, acertijos y desesperanza, pero nada lo había preparado para el desafío que ahora tenía delante. En una celda oscura improvisada, manos atadas y durmiendo plácidamente, como si ya estuviera acostumbrada a dormir así desde hace años; era la versión esclava de Malon. Tan parecida físicamente a su amada, pero con una esencia completamente diferente.
Para ese punto de la noche, su guardián, Twilight, ya se encontraba durmiendo al lado de la celda. Mientras que Time entró, despertándola y captando su atención.
—¿Amo Dark...? —su voz era apenas un susurro, llena de incredulidad y esperanza, pero al ver bien entre la oscuridad, sintió tristeza. —Es usted, héroe del tiempo...
—Vine a disculparme por usarte de esa manera hace rato. —se disculpó Time. —¿Ocurre algo?
—Es que, al verlo, por un momento pensé, que mi amo había vuelto a la normalidad... —dijo con tristeza.
El héroe tragó saliva, sintiendo un nudo en el pecho. Sabía que esta no era su Malon, la chica que le llenaba el corazón de esperanza y valor, pero el parecido era perturbador. En su cuello pudo ver cómo se le asomaba esa lencería negra de esclava, debajo de la túnica que le pusieron. Dio un paso hacia la celda y ella lo miró con una mezcla de miedo y anhelo.
—No tienes que temerme —dijo Link, intentando que su voz sonara tranquila, aunque su interior estaba lleno de confusión, y su corazón iba a mil.
La Malon esclava lo miró con atención; conocía esa mirada, había cierta lujuria en sus ojos. Se encogió de hombros, resignada.
—No temo, porque no puedo hacerlo. No tengo derecho. Mi voluntad ya no es mía...
Por puro reflejó, Link se arrodilló frente a ella para quedar a la misma altura, y sus manos se posaron en los extremos de la túnica de la Malon esclava, donde la túnica se le unía en el cuello; con curiosidad, lentamente comenzó a abrirla más, para ver el inicio de su escote. Estaba muy callado, y no pensaba.
—Si lo desea... —ella bajó la mirada, como si le doliera pronunciar esas palabras— podría hacer lo que quisiera conmigo, y no podría oponerme.
Las palabras golpearon a Link como un martillo. Su corazón se aceleró, ya no por deseo, sino por la lucha interna que esas palabras provocaron en él. Dio un paso atrás, alejándose instintivamente, la imagen de su Malon apareció en su mente, sonriéndole con ternura. Recordó las palabras del retoño del Árbol Deku: "La oscuridad puede tentar al corazón más puro, pero es la luz la que siempre debe guiarte".
—No —dijo finalmente, con firmeza. Se inclinó para volver a tapar su escote, y mirarla directamente a los ojos, buscando en ellos algún rastro de esperanza. —Perdóname. Yo nunca te haría daño, ni a ti ni a nadie. No soy así.
La esclava levantó la mirada, sorprendida. Un destello de algo, quizás gratitud o alivio, cruzó por sus ojos apagados.
—¿Por qué...? —susurró. —No me harías daño, son tus deseos después de todo. No tienes nada que ganar.
—Tú también tienes una luz, por eso —respondió Link con suavidad. —Eres más que esta oscuridad que te rodea. Y aunque no seas mi Malon, no permitiré que el odio y la desesperanza gobiernen mi corazón.
Por un momento, el silencio fue absoluto. La Malon esclava respiró profundamente y sus labios dibujaron una pequeña sonrisa, por primera vez con alguien que no sea Dark Link. No era alegría, pero sí un atisbo de comprensión que no había mostrado antes.
—Gracias... —dijo con voz temblorosa. —No todos son como tú. Me alegra que no lo hayas hecho... porque ahora sé que todavía hay esperanza.
—¿Esperanza?
—Sí, para mi amo. Y también para mi mundo.
Link asintió, sintiendo que había tomado la decisión correcta. Se levantó, decidido a liberar a esa Malon de su prisión, tanto física como espiritual; además, su fé en Dark Link le intrigaba, como si hubiera una luz que nadie más que ella podía ver. Sabía que el camino aún era largo y lleno de pruebas, pero también sabía que la verdadera fuerza del héroe no estaba en su espada, sino en su corazón.
Y esa noche, en la oscuridad de la fortaleza, dos luces brillaron: la de Link y la de la Malon esclava, ambas recordando que incluso en las sombras más profundas, la bondad podía prevalecer...
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°- Mi Canción Preferida-° -Malink- Creador: Bokuro_Z
AdventureVuelvo a ser un niño luego de derrotar a Ganondorf, regreso a mi hogar en el Bosque Kokiri y miro la Ocarina que mi buena amiga Saria me habia regalado, la sostengo entre mis manos y decido tocarla. Toque el Arullo de Zelda, la Cancion de Saria y po...
