°¬Capitulo 3 - Un Reencuentro y Una Nueva Amenaza¬°

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- Narrado por Zelda -

Había despertado en mi cómoda cama pensando aún en las palabras de Link, de cierta forma no podía dejar de pensar en él. Me vestí y salí de mi habitación custodiada por mis dos guardias reales, estos que me saludaron muy amablemente y les devolví el saludo. Ojalá Link pudiera ser uno de ellos... Me lo imaginaba perfectamente bien vestido con armadura, pero después me sentí un poco deprimida al recordarlo. 

Caminaba por los pasillos del castillo, pensativa en algún modo de poder ayudarlo, cuando un guardia se acercó a mí, muy alarmado.

—¡Princesa Zelda! ¡Princesa Zelda! —gritaba casi en pánico el guardia, me puse enfrente de él y este se arrodilló temblando, con un pedazo de papel en su mano. —La coronel Impa le envía esto... —me entregó el papel y cayó inconsciente. 

Alarmada, llamé a los guardias para que lo ayudaran. Y luego de que se llevaran a su compañero herido a la enfermería, me puse a leer el papel que supuestamente Impa me había enviado:

"Princesa Zelda:

Me encuentro en el templo de las sombras donde acabo de tener contacto con el reino sagrado; al ser nombrada sabia de este templo, es mi responsabilidad lidiar con esto.
El sabio Rauru sintió una gran amenaza hacia Hyrule, un poder mayor a la Trifuerza. Una especie de Trifuerza Oscura. Trataré de investigar más al respecto en el templo de las sombras, ver si los demás sabios logran percibir algo. La mantendré informada."
- Impa -"

Me quedé descolocada con lo de un poder mayor a la Trifuerza. Aunque fue un alivio saber que fue buena elección nombrar a los demás sabios en base a lo que me contó Link sobre el futuro.

«Una Trifuerza Oscura... ¡Tengo que decirle a Link!» 

Corrí a mi habitación para escribir una nota, saqué tinta, papel y pluma y comencé a redactar. 

«No sé dónde pueda estar, pero lo ideal será mandar un mensajero a con Saria... y si no está en el bosque, ¡pues le pagaré para que lo encuentre!»

Cuando la terminé, salí corriendo con un sobre guardando la carta. Dirigiéndome con un mensajero real de confianza, le entregué la carta y partió inmediatamente al Bosque Kokiri.

Volví a mi habitación y me senté mirando el dorso de mi mano izquierda, donde brillaba el fragmento de la sabiduría. 

—Esto no es nada bueno... —dije para luego ver a la Ocarina del Tiempo.


- Narrado por Malon -

Me había levantado de un largo sueño. Casi era mediodía, y mi habitación estaba llena de cucos, reí un poco al verla tan llena, y me coloqué las botas junto con mi pañuelo amarillo. Después bajé las escaleras, encontrándome con mi papá e Ingo ya comiendo. 

—¡Oigan! ¿Por qué no me esperaron? —inflé mis cachetes y fruncí un poco el ceño recibiendo de parte de Ingo y mi papa una carcajada. 

Ingo se paró y me trajo un plato con estofado, así que me senté y comencé a comer. Cuando terminé, inmediatamente salí de la casa y fui a ver a mi querida Epona. Corrí hasta el corral de los caballos y ahí estaba mi querida Epona comiendo, me acerqué a ella y la acaricié, ella me devolvió el cariño lamiendo mí cara dejándola llena de baba 

—¡Oye! —reí ante el acto de Epona, y por eso recordé a aquel chico hada.

[...]

Tenía a un cuco en mis manos, y al chico hada dormido sobre una caja. No podía despertarlo asi que llamé a Epona para que lo lamiera y toda su cara había quedado llena de baba. Reí ante la reacción del niño y note como me miraba sonriendo. Esa sonrisa era lo que más se quedaba en mi memoria.

°- Mi Canción Preferida-°   -Malink-  Creador: Bokuro_ZHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora