El primer rayo de sol iluminó el campamento, revelando el caos que estaba sucediendo en la noche. Link despertó de su meditación sobresaltado al escuchar los gritos y el sonido de la lucha. Corrió, y al salir de la fortaleza, vio a Sheik, Skyward y Zelda enfrentándose en un duelo feroz. Sin dudarlo, desenvainó la Espada Maestra y corrió hacia ellos, pero de pronto Sheik y Skyward fueron heridos de gravedad.
—¡Zelda, despierta! —gritó Link, bloqueando un ataque oscuro que habría rematado a Sheik de lleno.
Pero Dark Zelda solo sonrió con crueldad, su voz resonando con un eco siniestro.
—Link, no puedes detenerme, ¡Malon es la causa de todo esto!
—¿Malon?
Sheik, ya herido y debilitado, intentó mantenerse en pie, pero su cuerpo no respondía como antes. Aun así, luchó junto a Link, combinando sus habilidades para contener a Zelda. Además los demás Links que vinieron a socorrerlos, junto a algunos soldados.
Sin embargo, la oscuridad que la envolvía era demasiado poderosa; al igual que con Dark Link, le otorgaba velocidad inhumana y fuerza excesiva. La fuente de sus deseos oscuros y negatividad era demasiado grande.
En un movimiento rápido y letal, Dark Zelda lanzó un ataque que Sheik no pudo esquivar. Fue atravesado por la larga espada oscura, luego ella lo levantó y lo arrojó lejos, cayendo al suelo con un gemido de dolor.
—¡¡Sheik!! —gritó Time, corriendo hacia su aliado mientras los demás intentaban mantener a raya a Dark Zelda.
Sheik, con dificultad, levantó la mano para detener a Link.
—¡No...! No pierdas tiempo conmigo. Detén a Zelda... —exclamó con su voz cada vez más débil.
Link, desgarrado entre ayudar a Sheik y detener a Dark Zelda, finalmente se dio la vuelta y logró desviar un último ataque de la princesa mientras los demás la distraían. Con un movimiento preciso, golpeó la larga espada oscura, y logró que el filo de la Espada Maestra la tocase por un momento, haciendo que la energía maligna que la envolvía comience a desvanecerse.
Zelda lentamente comenzó a volver a la normalidad y cayó de rodillas, su cuerpo temblaba mientras la oscuridad la abandonaba y se desvanecía en el aire. La batalla había terminado.
—Link... —murmuró Zelda, sus ojos recuperando su brillo habitual. Luego, vio a Sheik en el suelo, gravemente herido, y corrió hacia él.
—¡Sheik, lo siento! Lo siento mucho... —dijo Zelda, llorando mientras intentaba curarlo con sus habilidades mágicas.
Sin embargo, era inútil. La espada oscura que lo hirió le dejó muy mal. Sheik la miró con una sonrisa débil.
—No te culpes, Zelda. Esto no es tu culpa. Y yo... solo volveré a donde pertenezco. A tu alma.
—¡No! ¡No puedes irte! —gritó Zelda, negándose a aceptar su destino. —No así...
Pero Sheik sacudió la cabeza con calma.
—Es mi elección, Zelda. Tú eres la luz que debe guiar a Hyrule. No dejes que la oscuridad te consuma otra vez.
Con esas palabras, Sheik cerró los ojos, y su cuerpo se desvaneció en una luz suave que se fundió con Zelda. Ella lloró en silencio, sintiendo el peso de la culpa y el dolor. Link se acercó y la abrazó, sabiendo que no había palabras que pudieran consolarla en ese momento.
—Fue mi debilidad... Mi oscuridad lo causó —dijo Zelda entre lágrimas.
Link la miró con firmeza.
—No te culpes, Zelda. La oscuridad nos afecta a todos. Lo importante es que luchaste para volver, de no ser el caso, la Espada Maestra no habría roto la maldición. Sheik lo entendió, y yo también.
Zelda asintió, agradecida por las palabras de Link, pero aún abrumada por la pérdida.
—Time... —le llamó Skyward. —Si la maldición no era tan fuerte, quizá el objetivo de Dark y Nahira era otro.
Link de repente miró a Malon, que se encontraba a lo lejos, pegada al muro de la fortaleza, y recordó de repente a la Malon esclava y corrió hacia la prisión improvisada, junto con Twilight, que entendió a lo que Skyward se refería. Pero lamentablemente, solo la encontraron vacía.
—¡¡No está!! —gritó Twilight, alarmado.
—No... —Link estaba que no se lo creía. —Nuestra única oportunidad...
Zelda lo siguió, y al entrar en la celda, se quedó boquiabierta.
—¿Qué fue lo que pasó...?
—Dark Link se la llevó... —murmuró Link, apretando el puño.
De repente, la siguiente en entrar a la celda fue la propia Malon, la de ese mundo, quien se acercó muy lentamente a Link. Ella le entregó una extraña carta en silencio, cosa que le extrañó, estaba demasiado callada. Pero al leer la nota, solo se extrañó más.
"Zelda, Link... Sé que esto es difícil de entender, pero he intercambiado lugares con la otra Malon. Sabíamos que esto podría llegar a ocurrir, y lo planeamos juntas. Cuando lean esta nota, seguramente estaré con Dark Link. Solo él podrá romper la maldición, además, creo poder ayudar a cambiarlo, ponerlo de nuestro lado. Por favor, confíen en mí.
—Malon."
Link y Zelda se miraron, confundidos y preocupados. Él se acercó a Malon para verla de cerca, con mucha preocupación, ahí se dio cuenta de que algo era diferente. La situación era más complicada de lo que parecía.
—No eres mi Malon...
—No, lo lamento. —respondió la Malon esclava, usando la ropa de la otra Malon. —Por favor, confíen en nuestro plan.
Link estaba demasiado preocupado, sin creerselo, prácticamente estaba de piedra, con las manos en los brazos de la Malon esclava. Incluso Twilight se notaba muy confundido.
—Pero... ¿Por qué? ¿Cómo es eso de "ponerlo de nuestro lado"? —preguntó Link. —¡Esto es muy peligroso!
Zelda suspiró, intentando ordenar sus pensamientos. Se estaba sintiendo demasiado culpable por todo.
—Hay algo de bondad en mi amo. —siguió la Malon esclava. —Y no podrá soportar verme con una maldición encima.
—Sea como sea, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Tenemos que encontrarlos antes de que sea demasiado tarde.
Zelda lo miró con determinación, secándose las lágrimas.
—Tienes razón. Sheik dio su vida para protegernos, y no podemos permitir que su sacrificio sea en vano. Vamos, Link. Encontremos a Malon y pongamos fin a esta oscuridad. ¡Pongámonos en marcha hasta el templo!
Con un nuevo propósito, todos salieron disparados, prepararon sus cosas y partieron del campamento, abandonando la fortaleza. El desierto encantado los esperaba, y más allá, Malon estaba ahora cautiva. Debían darse prisa antes de que fuera tarde.
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°- Mi Canción Preferida-° -Malink- Creador: Bokuro_Z
AdventureVuelvo a ser un niño luego de derrotar a Ganondorf, regreso a mi hogar en el Bosque Kokiri y miro la Ocarina que mi buena amiga Saria me habia regalado, la sostengo entre mis manos y decido tocarla. Toque el Arullo de Zelda, la Cancion de Saria y po...
