-Dejalos — dijo Kat en un susurro.
Pero Negan rio y se levantó.
-¿Quién de estos imbéciles es el líder? -preguntó, viéndonos.
-Es este — respondió Simon, señalando a papá.
Negan se acercó a papá y suspiró.
-Hola, Rick. Soy Negan. Y no me agrada que mataras a mis hombres cuando mandé a mis hombres a matar a tus hombres por matar a mis hombres. Pero Mataste a más de mis hombres y no es justo, nada justo.
Se rió, con una sonrisa sarcástica.
-Pero creo que entenderás lo que se siente. Lamentarás haberte topado conmigo en unos minutos. Rick, eres demasiado estúpido. —Se detuvo, mirando a papá con desprecio — Verás, Rick, hay un orden en este mundo. Y yo soy el que lo mantiene. Y tú, amigo mío, eres un problema.
Sacó al bate de su hombro y la sostuvo con firmeza.
-¿Sabes quien es Lucille? Es mi fiel compañera. Y con ella, voy a enseñarte una lección.
Se acercó más a papá, con una mirada intimidante.
-Vas a aprender a respetar el orden. Vas a aprender a respetarme a mí.
Se detuvo, sonriendo.
-Tu pensaste que estaban a salvo, lo entiendo. Pero ahora lo sabes, no están a salvo, ni remotamente. Y si no me dan lo que quiero. Y lo que quiero es la mitad de lo que tienen. Así será como vivirán ahora. Si no, será peor. Cuando llamemos a su puerta, nos abrirán. Porque esa puerta es nuestra ahora.
Papá se quedó en silencio.
-¿Qué? No respondes — dijo Negan, acercándose a papá, con una mirada intimidante. — Quiero que trabajen para mí. No quiero matarlos. No me servirán de nada muertos.
Continuó, Se rió, con una risa sarcástica.
Kat se levantó de repente, con una mirada furiosa pero con terror en ella.
-¡Negan, déjalos en paz! -le gritó.
Se dirigió hacia Negan, con determinación en sus pasos.
-¡Kat, no! -gritó Rick, intentando detenerla.
Pero Kat no se detuvo. Se acercó a Negan y lo empujó con fuerza.
-¡Eres un monstruo! -le espetó.
Los Salvadores reaccionaron rápidamente, apuntándole con sus armas.
Simón se acercó a Kat, con una sonrisa cruel.
-¡Eso no se hace! -le dijo, y le pegó un golpe que la tiró al suelo.
Kat se levantó, con la cara ensangrentada, y le escupió en la cara a Simón.
—Sabes que no me harás nada -le gritó para luego darle unos golpes a Simon.
— Te mataré — Respondió Simón.
—Hazlo. Atrévete poco hombre — Le dijo Kat mientras sonreía con sangre en la boca.
Simón se enfureció y le pegó otro golpe, pero Negan se interpuso.
-¡Basta! -gritó Negan, con autoridad.
Se volvió hacia Kat, con una mirada mixta de admiración y enfado.
—¡Kat, Kat, Kat! -dijo, sacudiendo la cabeza —¿Qué pasa contigo? ¿Por qué siempre tienes que hacer las cosas difíciles? Si sigues así tendré que matarte
Kat se levantó, con la mirada desafiante.
-Tú no me harías daño, jamás —respondió, con una sonrisa.
