Carl
Me agaché y abrí la alcantarilla, listo para sumergirme en la oscuridad y el silencio. Necesitaba pensar, necesitaba escapar de la realidad por un momento. Pero justo cuando estaba a punto de entrar, escuché la voz de Michonne detrás de mí.
-Carl, te estaba buscando-dijo, acercándose a mí. -¿A dónde vas?-preguntó, mirando la alcantarilla con curiosidad.
-Quiero pensar- respondí, intentando sonar normal.
Michonne se cruzó de brazos, su expresión escéptica. -¿En una alcantarilla?-preguntó. -¿Otra vez vas a ver esos vídeos?
Me sentí incómodo, sabiendo que Michonne se refería a la cámara que había encontrado. La cámara que contenía los vídeos de cuando llegamos a Alexandria, los vídeos que Glenn había grabado cuando estábamos con Kat. Y también los vídeos que Kat había grabado, cuando era ella quien llevaba la cámara.
Miré a Michonne, sabiendo que ella podía ver la tristeza en mis ojos, sentí mi garganta arder y las lágrimas se habían adueñado de mi.
-La extraño mucho
Michonne asintió, su expresión suave. - no te quedes ahí abajo demasiado tiempo. Necesitamos que estés aquí, con nosotros- respondió - Yo también la extraño.
Bajé a la alcantarilla, el aire húmedo y el olor a descomposición me envolvieron, pero no me importó. Me senté en el suelo sucio, rodeado de sombras y silencio, y solo entonces me sentí en paz. Saqué la cámara de mi bolsillo y la encendí, la pantalla iluminó mi rostro y me mostró la imagen de Kat, sonriendo y hablando conmigo desde la pantalla.
Reinicié mi video favorito, el sonido de su risa y su voz me envolvió, y por un momento, olvidé todo lo que había pasado. Olvidé la pérdida, el dolor y la soledad. Solo estaba yo, Kat y la cámara, reviviendo momentos que nunca podrían ser borrados.Me sentí transportado a un lugar donde todo era perfecto, donde Kat estaba conmigo, y donde nada podía separarnos.
Kat encendió la cámara y sonrió con una risa contagiosa, sus ojos brillando con una luz divertida.
-Hola, robe esta cámara-dijo, guiñando un ojo. -Siempre quise ser influencer, pero bueno, este vídeo es para ti, Carl... o para nuestros hijos. Hace una semana, Carl perdió el ojo Y desde esa semana, no quiere ni verse al espejo porque jura que está horrible. Cariño, como te explico que eres lo más lindo que existe
Luego, subió las escaleras y entró en mi cuarto, donde estaba yo, de mal humor. Me sentía incómodo y molesto, pero ella se acercó a mí con una sonrisa y la cámara en la mano.
-¿Qué haces aquí?- pregunté, molesto. -Y con esa cámara".
-Eres mi novio, tonto- dijo, sonriendo. -Y quiero grabar este momento para siempre
Se acercó a mí con la cámara y me sentí un poco incómodo. -¿Para qué grabas?-pregunté, intentando apartar la cámara.
-Para nuestros hijos-dijo, guiñando un ojo.
-¿Qué hijos?-pregunté, sorprendido. -¿Acaso me dirás que estás embarazada?
-Claro que no-dijo, riendo. -Pero lo estaré, porque tenemos mucho sexo... ¡Mierda, olvídenlo, hijos futuros!
Me reí al ver su rostro avergonzado.
-Tuerto- dijo, sonriendo, -pero tuerto guapo. Me encanta cómo te queda el parche en el ojo.
-Apaga eso- dije ya de un buen humor.
-Te amo Carl, ¡Adiós!- dijo apagando la cámara
