Recuerdos ..

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—Hola Cariño, Me llamo Lucille y tú? — preguntó la mujer mientras me daba una sonrisa. No respondí, estaba con miedo y muy nerviosa.

—Soy Amelia y ella es Kat — respondió Amelia por mí. Yo agaché la mirada y asentí, pero Lucille me veía curiosa con una sonrisa.

Lucille se acercó a mí y me tomó la mano. —No tengas miedo, Kat. Estoy aquí para ayudarte — dijo con una voz suave.

Negan, que estaba sentado en un sofá cerca, se levantó y se acercó a nosotros. —Lucille, déjala en paz — dijo con una sonrisa.

—No, Negan. Quiero conocerla — respondió Lucille, sin soltar mi mano.

Negan se encogió de hombros y se sentó de nuevo en el sofá. —Como quieras.

Lucille me llevó a una habitación . —Aquí estarás segura — dijo, mientras me mostraba una cama y una mesa con comida.

Me sentí agradecida por su amabilidad y comencé a hablar con ella. Lucille era una mujer extraña, pero había algo en ella que me hacía sentir cómoda.

Pude notar que Lucille tenía cáncer.
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Negan estaba acostado con Lucille a su lado. Tenía un libro en sus manos y comenzó a leer en voz alta.

—"...y el sol se puso sobre el horizonte, pintando el cielo de colores cálidos..." — leyó Negan, con una voz suave y melodiosa.

Lucille se recostó en su hombro, cerrando los ojos y disfrutando de la lectura.

De repente, se escuchó un ruido en la puerta. Negan miró hacia arriba y vio a Kat entrando en la habitación.

—Perdón, me dijeron que ayudará a limpiar esta habitación y supuse que no había nadie — Dijo aún tímidamente.

—Deja esas cosas, Kat. Ven aquí — dijo Negan, sonriendo.

Kat se acercó a ellos, un poco tímida. Negan le hizo un gesto para que se sentara a su lado.

—Ven, siéntate aquí — dijo Negan, abriendo su brazo para que Kat se sentara cerca de él.

Kat se sentó, un poco incómoda al principio, pero Negan la tomó de la mano y la acercó a él.

—Continuemos con la historia — dijo Negan, sonriendo.

Comenzó a leer de nuevo, con Lucille y Kat a su lado. Las dos mujeres se recostaron en él, disfrutando de la lectura y de la calidez de su voz.

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Negan se acercó a Kat quien lloraba por el recuerdo de su madre y todo lo que había pasado en el mundo, Sin decir nada la tomo y la llevo al gimnasio del Santuario. Bueno o algo parecido.

—No se trata de defenderse, Kat — dijo, mirándola a los ojos.  — Se trata de que las personas se caguen con tan solo verte! Tú eres fuerte, Kat. Eres una de las personas más fuertes que he conocido. Y quiero que lo sepas.  Vamos a hacer que seas la mejor luchadora del Santuario.  Toda una cabroncita ¿Estás lista?

—Estoy Lista.

—En mi puta vida quiero volver a verte débil ni llorando — Dijo Negan Viéndola.

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Me dirigí a la habitación de Lucille, donde la encontré débil y cansada. Me miró con una sonrisa débil y me habló con una voz apenas audible.

𝑯𝒂𝒔𝒕𝒂 𝒆𝒍 𝑭𝒊𝒏 | ℭ𝔞𝔯𝔩 𝔊𝔯𝔦𝔪𝔢𝔰Donde viven las historias. Descúbrelo ahora