Me sentí incómodo mientras Negan exploraba nuestra casa. Parecía fascinado por las cosas más simples, como el agua potable que salía del grifo y los muebles. Subió a mi habitación y se sorprendió al ver cómo estaba decorada, aunque no tenía cama gracias a los salvadores
—Wow, esto es impresionante— dijo, mirando alrededor. Se quitó los zapatos y disfrutó del suelo alfombrado, como si nunca hubiera sentido algo tan suave antes.— Aunque creo que le hace falta una cama. — dijo con tono burlon
Luego, se dirigió a mi mesa de noche tomando mis dardos y empezó a jugar con ellos, riendo como un niño. Me sentí extraño al verlo así, tan relajado y feliz.
Después agarró la foto de Kat y yo enmarcada
—Qué ternura— dijo riendo. Dejó la foto en su lugar y me miró con una sonrisa.—Ahora, a tu habitación, Kat— dijo, como si estuviera ansioso por ver qué había en ella.
Nos dirigimos a la habitación de Kat, y Negan fue rápido a ver qué había en su mesa de noche. Encontró una foto de nosotros riendo, que Aarón nos había tomado sin que nos diéramos cuenta. Negan se rió al verla.
—¿Quién es el fotógrafo?— preguntó, mirándonos a los dos.
Me sentí incómodo, no sabía qué decir. Pero Kat se limitó a sonreír sin decir nada, Negan se rió de nuevo y dejó la foto en su lugar.
—Deberíamos bajar —mencionó Kat, intentando distraer a Negan.
Pero Negan no se detuvo. Abrió la puerta y se quedó en silencio por un momento, mirando a Judith que jugaba con sus manos
—Oh, vamos —dijo Negan, sonriendo.— Miren que angelito tenemos acá
Y antes de que pudiera hacer algo, Negan se acercó a la cuna y cargó a Judith, Ella se quedó mirando a Negan con sus ojos grandes y curiosos. Negan la miró con una sonrisa, y por un momento, pareció que se había olvidado de su personalidad cruel.
—¿Cómo te llamas, pequeña?—preguntó Negan, hablando en un tono suave y amable.
Después de un rato disfrutando del día con Judith en la mesedora, decidí entrar a la casa. Olía bien, y mi estómago comenzó a rugir de hambre.
Entré a la cocina y me encontré con Negan en playera, lo que me sorprendió un poco. Pero lo que realmente llamó mi atención fue Carl, que estaba con un mandil, preparando una masa. Se notaba molesto, y eso me hizo sonreír. Dios, se veía tan lindo cuando estaba molesto.
Negan parecía estar disfrutando del proceso de cocinar, pero Carl estaba claramente incómodo. Me gustaba verlo así, un poco fuera de su elemento.
—¿Qué están preparando?— pregunté, intentando sonar inocente.
—Spaguettis, prueba la salsa — dijo Negan dándome de probar con la caliente
Carl volteó a verme molesto al ver que Negan me daba en la boca
—Esta caliente — dije viendo a Carl
—¿De que hablamos ?— dijo Negan burlándose — Diablos niña mejor sentémonos a cenar.
Me senté en la mesa, con Judith en mi regazo, Negan se sentó a la cabeza de la mesa, y comenzó a servir la comida.
—Seremos cinco— le dijo a Carl, que se levantó para ir a buscar otros tenedores.
Olivia le sirvió limonada a Negan, con una expresión de molestia en su rostro. Me sentí incómoda, la tensión en la habitación era palpable. Nos sentamos todos, y la cena comenzó. Era un momento incómodo, con Negan hablando y riendo como si estuviera en su propia casa. Pero a pesar de la tensión, no pude evitar mirar a Carl. aún me sentí atraída hacia él de una manera que no podía explicar. Me pregunté si él sentía lo mismo, si también se sentía incómodo y atraído hacia mí en este momento.
