Residencia de la familia Hefesto, Oficina de la diosa Hefesto.
"¿Entonces un Crozzo se nos une?" La voz algo emocionada de Pyrion se escucho en la oficina de Hefesto.
Habíado llegado tan pronto como escuchó la noticia de que un nuevo miembro especial se unía a la familia. Su entusiasmo era evidente mientras tomaba asiento junto a Tsubaki, quien ya estaba presente.
"Bueno es como dices, acabo de darle mi bendición" Hefesto que estaba sentada en su escritorio aparentemente pensando algo, respondió a Pyrion con tono distraído.
"Jeje, eso es bueno." Una amplia sonrisa se formó en el rostro de Pyrion. La idea de tener a un herrero con la legendaria sangre Crozzo en la familia lo llenaba de alegría. Para él, cualquier cosa que fortaleciera a su familia era motivo de celebración.
Sin embargo, mientras disfrutaba de ese pensamiento, pronto notó algo extraño. Las expresiones de Hefesto y Tsubaki no reflejaban la misma emoción que él sentía. Ambas lucían incómodas, como si algo les impidiera compartir su entusiasmo.
"¿Qué pasa? ¿Por qué esas caras largas?" preguntó Pyrion, frunciendo el ceño con confusión. Su mirada alternaba entre las dos mujeres, esperando que alguna diera una explicación.
"Bueno..." Tsubaki guardó silencio por un momento, cruzando los brazos mientras buscaba las palabras adecuadas. Finalmente, alzó la vista y habló. "Digamos que este Crozzo parece tener algunos... problemas."
"¿Problemas?" Pyrion arqueó una ceja, intrigado. Aunque recordaba vagamente algunas cosas sobre los Crozzo de su vida anterior, su memoria era imprecisa. Apenas retenía detalles sobre sus habilidades especiales y su importancia en la historia.
Hefesto suspiró profundamente, apoyando la cabeza en una mano, como si el asunto ya le hubiera provocado más de un dolor de cabeza. "Es complicado, Pyrion. Este joven Crozzo... Al parecer, su relación con su herencia no es precisamente armoniosa. Tiene ciertas peculiaridades que dificultan las cosas."
"Entonces..." Pyrion inclinó la cabeza, captando la idea de que el chico tenía problemas con su legado, pero sin comprender aún la magnitud de la situación.
"No le agradan las espadas mágicas," dijo Tsubaki directamente, con una expresión algo aburrida. Su ceño fruncido delataba su incomodidad con el tema. "Aunque tiene un gran talento como herrero, parece que no quiere usar su habilidad para forjar armas mágicas. Es como si estuviera rechazando la herencia que corre por sus venas."
Pyrion se recargó en la silla, asimilando las palabras de Tsubaki. "Hmm... Eso suena complicado."
Ahora entendía las caras incómodas de Hefesto y Tsubaki. Ambas probablemente habían estado ilusionadas con el potencial del joven Crozzo, esperando grandes cosas, considerando sus habilidades especiales. Pero descubrir que rechazaba lo que lo hacía único debía haberlas dejado decepcionadas.
"¿Y entonces?" Pyrion preguntó con una leve mueca, sin saber cómo proceder. Honestamente, temas como estos siempre lo dejaban fuera de su zona de confort. En su vida pasada y en esta, nunca había sido alguien particularmente hábil para lidiar con conflictos emocionales o personales. Era, por naturaleza, alguien más inclinado hacia la acción práctica que hacia la empatía profunda.
Hefesto soltó un suspiro y se frotó la frente con suavidad, tratando de organizar sus pensamientos. "Es una situación difícil," admitió, antes de continuar. "Iremos paso a paso. Primero, debemos entender la raíz de su rechazo hacia su herencia. Si logramos comprenderlo, quizás podamos encontrar una manera de ayudarlo. La mejor solución sería que aceptara su talento y lo utilizara en lugar de desperdiciarlo."
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Fragua y Acero
Fiksi Penggemar"Después de morir en su mundo anterior, Pyrion renace en el fascinante mundo de Danmachi con una nueva identidad y una segunda oportunidad. Ahora como un talentoso herrero y orgulloso miembro de la familia Hephaistos, Pyrion se embarca en una aventu...
