Capítulo IV

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Pasan los días y veo que Leo sigue llegando a las reuniones que tenemos he intentado acercarme a él, tengo un objetivo la cuál necesito realizarlo no importando a qué costo. Me está costando porque solo me saluda y no pasa a más. Para la última reunión que teníamos me siento justo a la par de él, siento su incomodidad pero una gran sonrisa en mi rostro sintiendo que hoy será un gran día. Cuando había algo que no estaba de acuerdo lo apoyaba, medio me miraba y agradecía. Sé que estoy llamando su atención y al final de la reunión se anima a hablarme.

-Gracias por estar apoyándome, llegamos a un acuerdo como se debía- murmura

-No te preocupes, tus ideas eran buenas. Si no hubieras hablado tú yo lo hubiera hecho- sonrío

Veo que se levanta -bueno ha sido un placer de haber estado este tiempo y poderte hablar y que hayas aceptado mis disculpas- extiende su mano

Me levanto y la recibo -qué te parece si vamos a tomar como despedida, invito un par de cervezas-

Lo piensa por un momento.

-Vamos no haré nada- levanto mis manos -será en plan tranquilo-

Suspira y sonríe -bueno puede que lo necesite, vamos entonces-

-Te mando la dirección, dame tu número de teléfono- saco mi celular, me da su número y le escribo mandando la dirección. Te espero allí- camino hacia el parqueo con una gran sonrisa -primer paso ya está-

Me dirijo hacia el bar y al llegar veo que minutos después llega y pido un par de cervezas mientras platicamos y comencé a darle más cerveza sin que se diera cuenta hasta que una de esas veo que está muy bolo.

-Creo que andas muy borracho, porque no vamos a donde vives- susurro -disculpa te puedo dejar el carro de mi amigo aquí y te pago más es que así como esta no puede manejar-

Asiente y emocionado recibe el dinero -no se preocupe aquí estará seguro-

Paso su brazo en mi hombro y caminamos hacia mi vehículo -debes de decirme donde vives-

-Yo... casa- susurra como puede

Sonrió y lo subo al auto y luego subo yo arrancando -guíame- como puede me va explicando hasta llegar a una casa hermosa y lo parqueo afuera, lo saco y le busco las llaves hasta encontrarlas. Logro abrirla y lo dejo en el sillón -tu casa es muy bonita-

Ríe bajo y me ve -lo es aunque sólo vivo aquí-

-De vez en cuando imagino que traes a alguien con quién divertirte- me encojo de brazos -haber quitemos tu saco y tu corbata- se lo quito al igual que yo lo hago -ven debes de irte a acostar- lo levanto y lo llevo

Al llegar allí parado comienzo a desabotonarle su camisa y paso mi mano por su pecho y admonen, me desabotono mi camisa y pongo su mano en el mío -qué haces?- susurra y me ve

-Dejo que me toques, no te gusta?- me acerco más a él y le quito su camisa, dejo pequeños besos en sus hombros y subo hacia su cuello pasandole mi lengua. Observo cómo cierra los ojos y hace su cabeza hacia atrás... Perfecto!!

Busco sus labios y comienzo a besarlo la cuál de inmediato corresponde a mi beso, de manera posesiva sus manos como pueden me quitan la camisa, las mías bajan hacia sus pantalones y los bajo con todo y bóxer -porqué haces esto- susurra entre mis labios

Lo jalo y lo tiro a la cama -sabes que me deseas como yo a tí- sonrió y me quito termino de quitar la ropa, le abro sus piernas y me deslizo hacia llegar a su boca nuevamente para besarlo mientras agarro mi miembro y hago que entre lentamente en él sintiendo como sus manos se posan en mi espalda.

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora