Capítulo X

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--------- Lucifer...

Quiero verlo, quiero hablar con él. Quiero decirle que lo adoro, que lo quiero, que lo amo por lo que llamo al aeropuerto donde está mi jet y tras hablar con el comandante, quedo con él al cabo de unas horas.

Regreso a casa, paso un rato con mis hijas, me ducho y me cambio de ropa. Llamo a Blitzo y le cuento lo que haré para que se venga conmigo y no duda en hacerlo, quedamos en vernos en el aeropuerto.

Tan pronto despegamos me quedo pensando, solo espero que cuando me vea sonría. Deseoso de llegar miro nervioso la ventanilla.

-Lucifer, de verdad amas a Alastor?- murmura viéndome

Mi mirada regresa hacia él -no te imaginas cuanto-

-Entonces porqué lo haces sufrir?-

Suspiro, sé que a veces soy una mierda con este carácter que tengo -sin querer a veces cuando me enojo no mido mis palabras Blitzo y estoy arrepentido, yo no quiero verlo sufrir-

-Deberías de cambiar, ya es mucho que anden peleando a cada rato. Como te dije, se aman eso se nota pero tampoco pueden vivir como perros y gatos-

Asiento, tiene razón en sus palabras -lo sé, quiero mejorar en eso-

Se cruza de brazos -también debes de ver el comportamiento de esa mocosa que les está jodiendo su relación-

-Blizto...-

-Es la verdad Lucifer aunque te duela- se inclina hacia mi con su rostro serio -Alastor tiene toda la carga y mientras te metes totalmente en el trabajo no sabes que es lo que pasa entre ellos-

-Estuve pensando en eso y ahora me haré cargo de ella para quitarle esa responsabilidad a mi amor-

Sonríe -espero que hayan cambios-

Nos ponemos a platicar sobre su relación con Stolas y para mi sorpresa están pensando ahora en adoptar, al fin Blitzo dio su brazo a torcer. Me alegro por mi amigo que deseaba un hijo.

Una vez llegamos, ya es de noche y el hotel donde mi esposo se queda es precioso. Entro en el lugar, suena música tranquila y veo gente disfrutando de la velada. Ambos lo buscamos con la mirada hasta que Blitzo me señala hacia la izquierda. Allí estaba mi morenito, sentado solo con una copa de vino en las manos mientras mira las estrellas.

Puede haber alguien más bonito que él?

No, definitivamente no.

Blitzo primero camina hacia él y al verlo se sorprende, con una sonrisa lo recibe y se ponen a platicar hasta que me hace señas a escondidas para que me acerque y lo hago. Al acercarme por atrás sonrío nervioso.

-La verdad que el lugar y el vino son maravillosos pero sé que te mueres por una cerveza fría-

No me mira, sólo ve a Blitzo que él le responde con una sonrisa.

Dios... que me mire y sonría!!

Se voltea a ver desconcertado -pero... pero qué haces aquí? Bueno más bien, los dos qué hacen aquí?-

Sonrío y me acerco, me siento a su lado -he venido a ver al amor de mi vida y pedirle disculpas por ser tan imbécil-

-Y vaya que sí es un imbécil- bufea Blitzo

Alza su ceja y sonríe dándome un beso, se lo correspondo gustosamente. Sin duda lo que he dicho era lo que necesitaba oír. Después de platicar los tres y entre risas.

-Todo esto fue gracias a que un teniente americano llegó a mi oficina a gritarme diciéndome que soy muchas cosas por no solucionar nuestro problema-

-Como no lo iba hacer si después que hable con mi amigo tenía que patearle el culo verbalmente pero si lo volvía hacer seria físicamente-

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora