Capítulo XXV

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Michael pasa por mí y me subo a su auto, nos sumergimos en el tráfico de Múnich mientras le cuento todo lo que ha pasado y veo que sólo niega con la cabeza.

-Hay momentos que no lo entiendo la verdad- murmura

Me encojo de hombros -si tú no lo entiendes, menos yo-

Reímos y me indica que lo acompañe a una tienda donde venden lo mejor de ropa, al entrar observamos que hay tanto de mujeres, hombres y niños. Los precios elevados que mejor si no los toco para que no se manche o saldrá caro hasta para limpiarlos. Veo que escoge varias prendas y me hace que lo acompañe al área de vestimenta para ver como le queda y mientras me siento y espero que se cambie cada prenda, le doy visto bueno.  Sin duda sabe como vestirse muy bien, cuando ya se terminó de probar todos y ya sólo está cambiándose para ponerse su ropa que llevaba puesto me levanto y observo algunas prendas. De pronto una voz me llama la atención, dónde la he escuchado? Volteo a ver y me sorprendo. A pocos metros de mí tengo a la persona que he deseado tanto tiempo en los últimos meses con una su amiga, Eva.

Mi enojo se eleva recordando lo que pasó por culpa de ella, sin poder contener mis impulsos voy hacia ella y antes de que Eva reaccioné ya la tengo agarrada de la muñeca.

-Hola Eva- mi sonrisa que le muestro es fría

Ella está pálida y su amiga aún más, desconcertada no se imaginaba verme aquí y ahora esa imbécil se va a enterar de quién soy yo. La jalo del brazo a la fuerza, ella se queja y grita pidiendo ayuda. Por más que intente pelear no puede conmigo, tengo más fuerza que ella. La empujo a un probador y entro con ella cerrando la puerta con llave. Me ve con miedo y le agarro el cuello.

-Querías arruinar la relación con Lucifer pero no te sirvió como lo esperabas- gruño y le agarro más el cuello -por si no has aprendido esto te enseñará que conmigo no debes meterte-

Trata de gritar, escucho a la que atiende la tienda y su amiga gritar pegándole a la puerta, hasta que una voz me habla por afuera.

-Alastor, por el amor de Dios no hagas una estupidez- grita -abre la puerta, ya la has asustado- toca

Pero no le hago caso y suelto su cuello tirándola al piso la cuál ella comienza a toser, le agarro sus mejillas fuerte y me inclino para verla -no soy alguien brusco y menos con las mujeres pero cuando se meten conmigo de manera extrema, no mido mi enojo y ahorita ya sabes como soy-

-Suéltame... suéltame que me haces daño- grita Eva desde el suelo

Riendo le suelto sus mejillas, tirándola de nuevo al piso y me agacho a la altura que tiene ahorita -qué sea la última vez que te acercas a Lucifer o a mí porque te juro que si lo vuelves a hacer, seré peor o qué pasaría si jugamos tú y yo aquí aprovechando que te gusta también esto mientras te grabo o te tome fotos-

-No!!- grita -no me toques-

-Llamen a la policía- grita la amiga

Michael desesperado niega -no lo hagan o será peor- vuelve a tocar -Alastor ya fue suficiente, abre-

Me levanto y abro la puerta, salgo de allí y ven que está tirada en el suelo. La amiga la ayuda a levantarla.

-Michael vas a pagar?- lo observo

Niega -llamaran a la policía y así no vale la pena-

La encargada de la tienda sabe que es mucha ropa que lleva y nada barato -no se preocupen aquí no pasó nada, con gusto le puedo cobrar- susurra

Los dos sonreímos ante eso y al final decide pagar, salimos de allí. Vamos a tomar cerveza y relajarnos un poco.

-Disculpa si te hice pasar un mal momento-

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora