Capítulo XII

485 62 16
                                        

Escucho su frustración cuando se separa de mí, su gesto es tan tenso. Cierra los ojos y se apoya en la encimera, sin mirarme físicamente -de acuerdo continuemos con tu juego-

Me bajo y lo veo -me dirás cuál es mi habitación?-

-Sígueme-

Esta vez sin darme la mano camina hacia el segundo nivel. Lucifer es pura tentación y soy consciente de a lo que acabo de decir que no. Es un castigo pero también me veo perjudicado sin embargo no quiero dar mi brazo a torcer, veo que entra en su habitación y sale con mis maletas hacia el pasillo.

-En qué habitación quieres dormir?-

-En una que esté libre- agarro mis maletas

Lucifer con furia y decisión camina hacia el fondo del pasillo y abre una puerta, la más alejada de su habitación. Ambos entramos y dejo las maletas a la par de la cama.

-Buenas noches- murmura saliendo de la habitación y cierra la puerta

No me vió ni un beso recibí, solo escucho como se aleja. Qué he hecho? Ya me estoy arrepintiendo de esto. Veo hacia la ventana y luego me cambio colocandome una pijama y me acuesto.

Cuando me despierto no sé qué hora es, miro el reloj y faltan cinco minutos para las diez. Salto de la cama y me doy una ducha rápido, estos cambios de horarios no me gustan. Me visto semi casual y bajo al salón, al entrar no hay nadie y camino hacia la cocina. Lucifer está sentado en una mesa redonda observando su teléfono, al verme deja su teléfono.

-Buenos días dormilón- me saluda sin sonreír

Elena que está cocinando me observa y me saluda, definitivamente he quedado como un dormilón -buenos días-

Lucifer no hace ni un esfuerzo de levantarse a darme un beso, eso me extraña pero no digo nada. Elena me ofrece desayuno pero niego y solo pido café, me siento enfrente de él.

-Has dormido bien?- murmura

-Sí gracias- Elena me viene a dejar el café y se lo agradezco, bebo y es delicioso la cuál se lo hago recalcar

La mujer encantanda asiente y se marcha de la cocina mientras yo continúo con tomando mi café. Lucifer no habla, sólo me observa y cuando ya no puedo más dejo mi café y lo veo.

-Qué pasa? Por qué me miras así?-

Sin sonreír se hace para atrás en la silla -todavía no me creo que estés sentado en la cocina de mi casa. Cuando termines iremos a casa de mi madre, debo de recoger a Emily y comeremos allí. Después he quedado, hoy tengo un partido de esgrima.

Sorprendido lo veo -prácticas esgrima?-

-Sí-

-Y porqué no me habías dicho que practicabas esgrima?-

Solo me observa -porque nunca me lo has preguntado pero ahora estamos en Alemania, en mi otro terreno y puede que te sorprendan muchas cosas de mí-

Creí conocerlo un poco y de pronto me doy cuenta que conozco una pequeña parte, menos de lo que lo creía.

-Aquí como se saludan todos?-

-Sólo con que estreches con tu mano es suficiente, no puedes saludar con un beso en la mejilla hacia las mujeres. Sólo será con nosotros siempre y cuando los dos queramos- vuelve a ver su teléfono

De acuerdo... me acaba de decir que ahora no quiere recibir besos. Mierda!! Me está dando de probar mi misma medicina y eso ya no me agrada.

-Alguna pregunta más?-

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora