Capítulo XXIV

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La vida con Lucifer ha sido maravillosa a pesar de nuestras discusiones, nuestros encuentros a solas son locos, dulces y apasionados y cuando visitamos a Stolas calientes y morbosas. Lucifer me entrega a su amigo y yo acepto como también después yo lo hago y acepta, no hay celos, no hay reproches. Sólo hay sexo, juego y morbo, los tres hacemos un excepcional trío y lo sabemos disfrutar plenamente en cada encuentro.

Emily no me lo pone fácil, cada día que pasa la noto más tediosa sin hacer las pases conmigo y a nuestra felicidad. Lucifer y yo sólo discutimos por ella, esa niña es la fuente de nuestras peleas y parece disfrutarlas. Un día en la mañana Lucifer no puede llevar a Emily ya que fue a una reunión importante y acompaño a Andrew para dejar a Emily, al hacerlo él me indica que lo espere un momento ya que iría a la tienda y veo desde la ventana como Emily camina en el jardín y unos niños y niñas la molestan que incluso la empujan y ella no hace nada, es la burla. Frunzo el ceño al ver lo que le hacen, debo saber que pasa pero veo que entran. Necesito que sonría y pueda enfrentarse a ellos pero no sé cómo lo voy a hacer.

Una tarde, veo que vuelve la nieve y pienso que es una buena idea para animar a Emily así que decido ir a su habitación y veo que hace tareas.

-Qué dices si dejas un rato las tareas y jugamos en la nieve?-

Me observa seria -no-

Veo que tiene el labio partido y me le acerco enojado, le agarro su rostro y se la levanto -quién te ha hecho esto?-

-A ti no te importa- gruñe

Antes de contestar, decido callar. Cierro la puerta y voy en busca de Elena.

-Elena- sonrío al verla

-Dígame joven Alastor?- se seca sus manos

-Dime sólo Alastor-

Sonriendo niega -me será muy difícil hacerlo-

Asiento -sólo inténtalo, quería preguntarte si hay algún trineo en la casa?-

-Sí recuerdo que hay uno guardado en el garaje-

Sonriendo la veo -necesito pedirte un favor, quiero que salgas conmigo al jardín y juegues conmigo a tirarnos bolas de nieve como también en hacer un muñeco-

Desconcertada me ve -qué me está pidiendo?-

Le agarro las manos -quiero que Emily vea lo que se pierde. Es una niña y debería de jugar con la nieve y jugar con el trineo-

En un principio ella no le convence esa idea, no sabe que hacer hasta que al final se quita el mandil -deme dos segundos que me pondré unas botas-

-Perfecto!!- me arreglo para salir a la nieve, guantes, gorro y botas veo que ella hace lo mismo -hora de jugar-

Salimos de la casa y nos dirigimos a la parte del jardín donde justo su habitación da con ella y allí comenzamos a jugar tirandonos bolas de nieve, al principio se muestra tímida pero le hago saber que no pegaré fuerte para no lastimarla. Comienza a animarse y jugamos, reímos. Andrew sorprendido por lo que hacemos, camina hacia nosotros. Hago que se una a nuestro juego la cuál lo hace, medio observo que Emily nos observa.

-Vamos Emily, ven con nosotros a jugar- le grito animandola

Ella niega con la cabeza y los tres continuamos, le pido a Andrew que traiga el trineo y lo hace. Cuando llega con él veo que es rojo y justo en un lado donde hay mucha nieve acumulada, me subo en él y resbalo aunque caigo en la nieve pero riendo animo a Elena hacerlo. De pronto veo que Emily sale y nos mira.

-Vamos Emily, ven- extiendo mi mano

La pequeña se acerca y le digo que se suba al trineo, me mira con recelo -ven yo me sentaré delante y tú atrás, te parece?-

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora