Capítulo XXVII

530 53 16
                                        

Al verlo me agacho y corre hacia mí, lo abrazo y lo acaricio -este detalle es muy hermoso Lucifer tanto que si en este momento me dijeras que nos casemos te diría que sí-

Sonriendo me ve, me jala y me da un beso -lo más bonito eres tú y cuando quieras nos podemos casar-

Me doy cuenta lo que le acabo de decir, le acabo pedir matrimonio? Pero riendo sé que lo dice de forma de broma, él no es de casarse y lo sé perfectamente así que le hago entender que es una broma y él se ríe.

-No vino sólo- murmura y señala donde está Elena que tiene en sus manos un cachorro blanco

Sorprendido me acerco y lo veo -otro perrito?-

-Estaba en la misma jaula, por lo visto es el único de su camada que ha sobrevivido y debe de tener como mes y medio me han dicho. Tommy no quería venir conmigo si no me llevaba a este pequeño también-

-Es usted muy humano señor- susurra emocionada Elena

-Es el mejor- susurro y acaricio al pequeñín

-Te gustan tus regalos?- se acerca a mí

-Son los mejores regalos pero comparado contigo eres el mejor-

Me da un beso nuevamente -de momento se pueden quedar en el garaje hasta que les hagamos una casita afuera-

-Tommy!!- grita Emily corre hacia él abrazándolo

Lucifer se queda sorprendido al ver a su sobrina feliz con él perro y luego ve al otro y lo carga -será también parte de la familia-

-Lo llamaremos puppy- susurra emocionada

Vemos como juega con ambos y Lucifer me besa el cuello susurrando en mi oído al ver a su sobrina feliz -cuando quieras, ya sabes me caso contigo-

Con el transcurrir de los días, mi cara vuelve a ser lo que era antes y cuando el doctor me quita los puntos agradezco que no se ve que me haya lastimado. Lucifer aunque le cuesta al principio acepta que entren a la casa y se echan en el salón. Muchas mañanas cuando me levanto me gusta asomarme a la venta y ahí está mi gran amor lanzándole un palo a Tommy para que corra tras él, lo ha tomado de costumbre antes de irse a trabajar. Los fines de semana hago que salgamos con los perritos y lo hacen, mientras Emily lleva al cachorrito, Lucifer lleva a Tommy.

Emily ha avanzado mucho con los patines y siento que ya está lista ya que aprende rápidamente, siempre lo hacemos a escondidas ya que aún no estará preparado Lucifer si nos ve aunque Elena y Andrew no les parece la idea pues el señor se enfadara, les hago saber que eso lo sé muy bien pero el trato de Emily hacia mí ha cambiado y ahora me busca y me pide ayuda continuamente.

Lucifer en ocasiones nos observa y sabe que entre nosotros ha ocurrido algo para que se haya visto ese cambio con la pequeña. Cuando pregunta le indico que es por la vez que jugamos en la nieve y por las nuevas mascotas, sé que no lo convence pero no pregunta más. Quiero olvidar el momento del porqué cambiaron las cosas ya que no fue nada agradable.

El primer día que sé que puedo salir, uso la moto de Leroy y salgo hacia Moxxie. Correr es lo que necesito y lo hago, derrapo, acelero y es lo que me enloquece. Pienso en Lucifer y sé que debo contárselo pero no sé cómo. Una tarde cuando estoy viendo la moto veo que Emily me encuentra y la ve. Le indico que es la moto de su padre y que guarde ese secreto.

-Sabes utilizarla?-

-Sí-

-El tío Lucifer se enfadara-

-Lo sé cariño pero el tío Lucifer cuando me conoció ya sabía que yo competía y debe de entender que a mí me gusta ese deporte-

-Y te deja?-

Adicto a tu ser // Radioapple- Appleradio Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora