LA BODA NEGRA II
"Ashes of our love"
helen's pov
Lamentablemente recordaba aún como como si fuera ayer la noche en la que ella y el príncipe enemigo bailaron juntos por primera vez, como se movía con tanta agilidad con él; como podía estar tan despreocupada porque con él, se sentía muy segura; como se perdía tan fácilmente en esos ojos castaños que batallaban entre el deber a su familia y un amor inexistente; como ella lo miraba con mariposas crecientes pero a la vez suprimía con todo su ser la parte de ella que lo amase. Podía sentir los ojos de todos sobre ellos dos durante esos demasiados cortos 3 minutos que duró la pieza. A Baela mirándola con recelo y molestia. A Aegon observándola a ella, a como la tocaba Jacaerys y su ganas de golpearlo por tocar su mujer.
Aunque ahora no podía hacer nada, ella ya amaba a Aegon y Jacaerys era de Baela. Cada uno debía de seguir su camino junto a su familia, no había nada por los dioses que la podrían separar de Aegon o que podrían hacer que Jacaerys traicionara a su familia.
Lo pensaba y sentía tanto desde entonces, pero sabía que le serviría mejor concentrarse en el presente más que en el pasado. La cena post ceremonia era bastante 'ordinaria' y por lo tanto 'aburrida' para su gusto, tratándose de las bodas de la realeza sobre básicamente lo mismo una y otra vez. Los señores y señoras cenaban y bailaban alegremente por igual, mientras que los caballeros y doncellas bailaban a modo de cortejo entre sí, buscando su futura esposa o esposo en esas personas. Helen solo se divertía imaginando sus vidas, en lo que serían, con quien acabarían y lo que pasaría por medio. Tenía que buscar un pasatiempo para estas largas cenas en el cual el único momento apropiado para marcharse en su caso era cuando su madre lo hacía, y ella no lo hacía hasta que el rey lo hiciese. Así en un bucle sin fin. Helaena y Aemond estaban conversando por el otro lado mientras a su vez se ocupaban de sus hijos. Lucian como la pareja y familia perfecta. Aegon comía desinteresado bajo un silencio inusual. Mientras que Daeron estaba teniendo la noche de su vida bailando con las doncellas y siendo alabado y arrasado con su atención y las propuestas de matrimonios de sus padres. Después de todo era el único príncipe, hijo del rey, que quedase soltero. ¿Qué padre no querría a su hija como princesa? ¿O que doncella no querría serlo?
—¿Por qué tan callada esta noche Helen?—le preguntó la reina consorte.
—Estas cenas me aburren de sobremanera, madre. Podría hacer cosas más útiles con mi tiempo que atender esto.—soltó así de tranquila esa respuesta sabiendo quién podría escuchar.
—Podrías bailar, ya que a Aegon nunca le gustó y ni se molestó en aprenderlo.—miró al mencionado que fingió no percatarse de la conversación entre su madre y su esposa.—Pon tus talentos a buen uso.
—Si tuviera una pareja de baile digna, me lo pensaría un poco.—vaciló aunque su mirada recayó justo sobre el príncipe y viceversa; interconectaron sus ojos, oh como le encantaban esos ojos cafés. Pero eso no era más que una fantasía. Esta vez el príncipe entendió el ligero ladeo de cabeza de Helen y no la invitó a bailar como la última vez porque debía de ser así, última. Sería muy poco apropiado que él dejase a su esposa tirada por otra mujer en el día de su boda. Siendo así Helen se levantó sin haber apenas tocado su plato de comida.—Estoy cansada madre, volveré a mis aposentos. No hace falta que me acompañes Aegon, disfruta un poco más de esta grandiosa celebración.
/•••/
En realidad no llegó a ir a sus aposentos, decidió desviar su ruta y dirigirse a los tranquilos jardines del este; aquellos que tenían el pequeño patio rodeado de flores y algunas de hecho que ella misma había plantado. Admiraba su trabajo que hizo a escondidas de su madre gracias a un poco de ayuda de Ser Criston quienes estaba feliz de ser incluido en todas mis travesuras, con que estuviese seguro que mi madre no le decapitaría, le daba absolutamente dejarme compartirme como una niña normal lo hacía.
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𝐇𝐄𝐋𝐄𝐍 𝐎𝐅 𝐓𝐑𝐎𝐘
Fanfiction𝐇𝐄𝐋𝐄𝐍 𝐎𝐅 𝐓𝐑𝐎𝐘 ||| ʜᴏᴛᴅ ғᴀɴғɪᴄᴛɪᴏɴ ❝ ¿Y si la historia de la razón por la que comenzó la Danza de Dragones no fuera por una ambición al Trono de Hierro, sino, por una mujer? ¿Y si la historia de Helena de Troya se repitiera en este mundo...
