El sentimiento de no pertenecer a aquel lugar me estaba atormentando. Había celebrado un poco con Max por la pole, pero no podía ignorar lo que el padre de Max había plantado en mi mente. Quizás tenía razón: yo no pertenecía ahí. Solo había pasado dos años en karting antes de que mi padre, Kamui, decidiera que no valía la pena seguir gastando dinero en algo tan "inútil" como ese deporte. Y aunque supiera cada regla de la Fórmula 1 de memoria, la verdad era que solo estaba ahí porque Max me traía con él. Nada más.
Volví al garaje después de la celebración, buscando algo de soledad. Mi cabeza dolía, y realmente quería llorar. Me sentí abrumado por todo lo que estaba pasando. Quería retroceder en el tiempo, volver a ser un niño de cinco años, sin preocupaciones ni conflictos. Pero eso no podía suceder, y la soledad que buscaba era imposible de alcanzar en un lugar tan lleno de gente.
—Me está empezando a gustar este juego de encontrarte por todo el paddock —la voz de Liam rompió el silencio, provocando una extraña mezcla de calma y agotamiento en mí—. ¿Qué haces aquí solo? Pensé que estarías con... Max.
Lo miré, pero no me levanté de la silla ni hice el esfuerzo de saludarlo. Solo encogí los hombros, una señal de que no tenía una respuesta clara, aunque en el fondo sabía que lo único que quería era no pensar en nada.
—¿No vas a hablar? ¿Otra vez un gato te comió la lengua? —bromeó mientras se acercaba con esa forma suya tan peligrosa, deteniéndose a mi lado—. ¿Por qué eres tan tímido conmigo, Yuki?
—Lo siento... —murmuré nervioso al sentir su mano rozar mi rostro con delicadeza—. Es solo que, a veces, no sé qué decirte.
—¿Te pongo nervioso, Yuki? Eso es... realmente lindo de tu parte. Aunque ya eres lindo por la naturaleza. —Su comentario me hizo sonrojar al instante. ¿Acaso me había llamado lindo? Mi mente no podía procesar esa palabra viniendo de él—. No tienes que tenerme miedo ni sentirte nervioso. Yo te voy a querer igual...
Mis ojos se encontraron con los suyos, esos ojos parecían quen devorarme con la mirada.
—Un poco —susurré al notar que se acercaba aún más, su rostro peligrosamente cerca del mío—. No estoy acostumbrado a que alguien esté interesado en mí.
La caricia sobre mi mejilla se detuvo por un instante, pero su mirada permaneció fija en mí, como si estuviera esperando algo más.
Antes de que pudiera reaccionar, sentí cómo la mano de Liam, que hasta hace un instante había acariciado mi mejilla con una delicadeza inesperada, se deslizó hacia mi nuca, ejerciendo una ligera presión que me hizo tensarme. Mi respiración se detuvo por completo cuando, sin aviso, sus labios se apoderaron de los míos. No había suavidad en su acción, ni un rastro de duda: era un beso agresivo, firme, casi invasivo.
Mi mente se quedó en blanco. No sabía qué hacer, ni cómo responder a aquello. Podía sentir el calor de su cuerpo tan cerca del mío, su intensidad envolviéndome por completo. Mis manos permanecían a mis costados, paralizadas, mientras una oleada de emociones se mezclaban dentro de mí: confusión, miedo, e incluso un destello de algo que no podía identificar, algo que me hacía dudar de si debía empujarlo o no.
Su otro brazo se apoyó en el respaldo de la silla donde estaba sentado, encerrándome entre su cuerpo y el mueble. Era imposible no notar cómo dominaba la situación, cómo me robaba el aliento con cada movimiento. Por un instante, intenté inclinarme hacia atrás, buscando espacio, pero su agarre en mi nuca se hizo más firme, obligándome a quedarme en mi lugar.
Quería decir algo, pero las palabras no salían. Todo mi cuerpo temblaba, mi mente gritaba en una mezcla de alarma y desconcierto. Este no era el Liam con el que había hablado antes, el que me hacía sentir incómodamente tranquilo con sus palabras. Este Liam era diferente: seguro, posesivo, alguien que claramente no estaba dispuesto a pedir permiso para obtener lo que quería.
ESTÁS LEYENDO
¡Yuki!
FanfictionEsta historia está narrada principalmente desde el punto de vista de Yuki, mostrando el impacto que puede provocar la separación de sus padres y la inesperada aparición de dos personas en su vida que, con el paso de los días, la transformarán por co...
