25- Todavía Respira

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Su celular vibró, sacándolo de su bolsillo con tranquilidad, alzó las cejas y se apresuró a atender al ver el nombre en la pantalla.

-Oscar-murmuró, mirando hacia el asiento delantero, hacia su chofer, deseando estar solo- Creí que no me llamarías.

-No iba hacerlo.

La voz grave del chico lo hizo suspirar un poco.

-Pero… Aquí tu omega se desmayó.

Lando frunció el ceño, ladeó la cabeza, y tardó unos segundos en hablar.

-¿Cómo?

-Carlos -el beta intentaba sonar despreocupado, pero Lando pudo notar el nerviosismo en su voz-perdió el conocimiento, ahora lo acosté en tu cama, era lo más cercano, no lo iba tener en brazos todo el día hasta que regresaras…

Lando golpeó el asiento del conductor, haciendo que él chófer lo mirara por el espejo.

-Regresemos a casa, rápido-ordenó, el hombre sólo asintió, girando en la próxima esquina.

Lando volvió a colocar el celular sobre su oreja.

-¿Pero está bien?

Escuchó un silencio y luego al de pelo lila suspirar, en ese tono de “no me gusta que te importe” que hablaba desde hacía bastante.

-Se ve muy enfermo, Lando-murmuró por el teléfono-No tiene color y está frío, aunque su frente está muy caliente… Creí que ibas a cuidar mejor a tu omega.

-Deja de decir eso, no es mí omega, y no lo será nunca, idiota-Lando intentaba controlar su enojo, aunque no le resultó muy bien-Me preocupo por su estado, pero eso no significa nada, ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?

Escuchó el silencio del otro lado de la línea, cosa que lo inquietó, y lo hizo dudar si había usado su voz de alfa sin querer y eso había incomodado a Oscar, el chico era tan sensible como un omega en ocasiones.

-Lo cubrí un poco con las sábanas-escuchó su voz luego de unos segundos, su tono estaba normal.

Lando soltó el aire que había retenido.

-Sigue respirando, tranquilo-continuó el beta -por ahora.

-¡Oscar!

Escuchó su risa, Lando se frotó el rostro, aunque sonrió un poco, hacía bastante que el chico no bromeaba.

-Ya, no lo mataré-dijo Oscar, como para “tranquilizarlo”-, ¿Ya estás en camino?

Lando separó el celular de su rostro para pedirle al conductor que acelerara.

-Llego en dos minutos-dijo el pelinegro-, o menos.

-Bien, adiós

-A-… Espera, Oscar, ¿Qué hacías en mi casa?

El pitido de la llamada finalizada lo hizo maldecir por dentro.

No llegó a guardar su teléfono que una nueva llamada lo hizo detenerse, viendo el nombre Max Verstappen.

-¿Buenas?-preguntó, sin saber muy bien el porqué de la llamada, ya que desde que el pelinegro se había marchado no habían estado en contacto.

-Hola, Lando-si tono de voz parecía el de alguien estresado.

-¿Pasó algo?-Pregunto con algo de miedo.

-Pude encontrar a Charles-dijo

-Me alegró mucho por la noticia-dijo Lando con una sonrisa, aunque le costó un poco al ver su mansión a unos metros-¿Cómo esta?

𝑫𝒆𝒍𝒕𝒂[𝑪𝒉𝒂𝒓𝒍𝒐𝒔] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora