—Lo están lavando, le pondrán ropa y luego lo llevarán al cuarto—le contó Carlos a la castaña del otro lado de la línea.
Caminando unos pasos por el pasillo, para luego voltear y caminar en sentido contrario, sin alejarse más de unos metros de la puerta de la habitación donde su pareja todavía estaba bajo los efectos de la anestesia.
El parto natural para los omegas hombres solía presentar bastantes complicaciones, por lo que siempre eran enviados a cesárea, y Carlos seguía durmiendo luego de la operación.
-Ajam...- escuchó decir a la chica, luego unos sonidos por detrás, creyó escuchar insultos-. Estamos preparando las cosas para ir hacía Mónaco, ahora, Charles Leclerc, pásame la dirección correcta.
-¿Tanto desconfías de mí, Charlotte?
- No puedo confiar en alguien que me dijo que la cesárea era el veinte a la cuatro cuando resultó ser el cuatro a la veinte.
Charles se quedó en silencio unos segundos.
-Te veo pronto, madrina-dijo, en vez de seguir la conversación, y cortó sin escuchar la despedida de la chica.
Le mando la dirección por mensaje, antes de guardar los celulares en su bolsillo.
Volvió a entrar a la habitación, donde Carlos comenzaba a removerse en la cama, aunque la anestesia seguía haciendo su efecto, haciéndose sentir pesado y adormilado, abrió un poco los ojos para ver a Charles, dedicándole una leve sonrisa.
Su alfa se acercó a él, sentándose junto a la camilla, tomando su mano, sonriendo, transmitiendo toda su emoción gracias al lazo.
-¿Cómo te sientes?-preguntó.
Carlos suspiró pesadamente.
-Me... Duele en el estómago-se quejó-. Siento que bajé como la mitad de mi peso-vio hacia su abdomen, evidentemente diferente hacia unas horas atrás, llevó una mano hacia el pero hizo una mueca cuando tocó los puntos.
Charles se apresuró a tomar ambas manos, sosteniéndolas con firmeza.
Era sumamente común que la anestesia dejara algo atontado a los pacientes, pero la expresión confundida de Carlos le daba ternura.
-Estás nervioso-declaró Charles, luego de un momento en silencio.
Carlos sólo asintió.
Charles dejó besos cortos por todas las pequeñas y regordetas manos de su omega. Hasta que vio su sonrisa asomarse.
-Estoy a tu lado, no te preocupes.
Carlos ascendió, aunque las palabras no lo calmaron mucho, porque Charles siguió sintiendo el torbellino de emociones que perturbaban a su pareja; alegría, miedo, nervios... El omega no podía estar tranquilo.
Cuando llegó la enfermera, tirando del carrito-cama donde estaba su querido cachorro, sus corazones se aceleraron.
Charles se acercó a ella, quien detuvo el carrito para que él pudiera tomar a su cachorro.
Mirando al niño, vestido de simple blanco, lo tomó en brazos delicadamente, tenía una extraña sensación de que podía romperse con lo mínimo, era muy pequeño, liviano, muy hermoso, con las mejillas gorditas y unos pequeños ojos oscuros que lo miraban con curiosidad.
Se olvidó un poco de las sensaciones en su pecho, perdiéndose totalmente en su lindo cachorro, cuando reaccionó, se volteó para mirar a Carlos, quien seguía teniendo una expresión algo temerosa, pero aún así sentía la tranquilidad de Charles, cosa que lo calmaba un poco.
Se acercó a él, agacha un poco para que pudiera tomarlo.
Por los puntos en su abdomen, no podía erguirse así que lo ayudó a apoyar al cachorro en su pecho, mirándolo con una sonrisa.
Charles sintió que estaba viendo lo más hermoso del mundo, las dos personas que más quería, juntas, por primera vez; no sabía si reír o llorar de felicidad.
Así que terminó por hacer ambas cosas.
El niño alzó las manitos hacia el rostro de Carlos, tomando sus mejillas, apretándolas, haciendo reír a ambos de ternura.
-Disculpen-habló la enfermera con suavidad, sin querer interrumpir el momento-. Necesito el nombre del cachorro.
Charles limpió un poco las lágrimas de sus ojos, para mirarla más claramente.
-Oliver-respondió.
. . .
15 años después
-¡Oliver~!- gritó la castaña, a unos metros de la puerta trasera hacia el amplió patio, donde a lo lejos, podía ver al lobito, jugando con una pelota-¡Ven a saludar a tu madrina!
El chico alzó las orejas hacia ella un momento, antes de voltear y correr hacia el lado contrario.
-Ollie cachorro de mi- Charlotte calló cuando encontró a Charles mirándola, el chico no le permitió insultar, incluso si el cachorro no estaba cerca.
-Nada, que no dije nada-se excusó la alfa, lo empujó un poco para entrar de nuevo a la casa, donde Isa estaba tomando un té, sentados en la amplia mesa del comedor, hablando cómodamente con Carlos.
-¿No te hace caso?-preguntó la chica.
Charlotte negó, suspiró pesadamente mientras se sentaba junto a la omega.
-Viajar urgente por la presentación de mi ahijado como omega y que no aparece-se quejó.
-Espera que venga Kimi, viene corriendo-dijo Carlos, a lo que las dos chicas alzaron las cejas, sorprendidas.
-¿Quién?-preguntaron ambas.
Carlos cubrió su boca, dándose cuenta que no tendría que haber dicho nada.
-Al menos le ganaste a Max-comentó Charles, cambiando de tema, sentándose junto a Carlos, mientras Charlotte era Justo a Isa, reaccionando luego de unos segundos.
-Eso es porque tengo que esperar a Isa y no a Checo-dijo-. Con ese chico puedes morir tranquilo.
Isa asintió.
-Me compadezco de Max-comentó la castaña.
-Hablando de compadecer-habló Carlos de nuevo-. Me comentaron algo de tus nuevos inquilinos.
- Uff -Isa se abanicó, en gesto dramático de acaloramiento-. Cuando la jefa me dijo de la pareja de un alfa y un beta no pensé que serían ellos, cuando vi a Lando con esos músculos... Y ese culo... Y esa sonrisa con hoyuelos-Isa ampliamente, los demás rodaran los ojos con cansancio, la castaña ya había comenzado a hablar de su último enamoramiento.
Isa frunció un poco el ceño, pensando en un momento.
-Me distraje, ¿Cuál era la pregunta?
-Te preguntaron por el Landoscar, amor-contestó Charlotte.
-Oh, si, si... El idiota de Oscar no le reconoció-hizo una mueca-. No sé, es muy lindo y todo, pero parece un pesado, está todo el día encima de Lando y puedo escuchar sus discusiones históricas desde mi cuarto.
-Parece que no le fue suficiente que el Norris fuera hecho por su familia y tuviera que hacer su vida por sí mismo-comentó la castaña, con fastidio.
-El otro día el alfa fue a hablar con el abuelo para preguntar si había trabajo en el supermercado-Isa habló rápidamente, recordando ese detalle de golpe-. Pero creo que es para Lando, él tiene su trabajo en no sé dónde.
-Creo que te compadezco más a ti que a Max-comentó Charles, Carlos rio un poco.
-Si ese beta llega a trabajar conmigo, mi alfa tendrá que mantenerme-Isa palmeó con fuerza el hombro de Charlotte, haciendo que una mueca de dolor aparezca en su rostro.
-No me hagas recordar eso, por favor-habló la alfa, en tono de súplica.
Isa bajó el cuello de su cámara mostrando la marca.
-¿Ves esto? ¿Tus colmillos en mi hermosa piel, perra? Señal de que eres mi alfa, cuídame mantenme protégeme de soportar pesados como Oscar-
-¿Terminaste la lista?
-No... Y cómprame cosas caras-la castaña sonriendo, dando a entender que había terminado, Charlotte rodó los ojos.
Los otros dos vieron a las chicas con diversión, más que pareja, seguían pareciendo las mismas amigas que habían conocido por años, hasta el día en que anunciaron que compartían un lazo, aunque no habían explicado nada más de su relación.
La puerta fue golpeada, y Carlos se levantó para abrir.
-hablando de roma-comentó Charles, ya sintiendo el olor del alfa, al ver al castaño que había parecido, quien le dedicó una reverencia como saludo-. Hola Kimi
Saludando de la misma forma a las dos chicas, abrió la boca para hablar, pero Charles lo interrumpió.
-Ollie está en el patio, está desnudó, así que espera a que se ponga ropa.
Carlos le dedicó una mirada para que se calmara un poco, sabía que su alfa se ponía muy sobreprotector con su cachorro, y más estando Kimi cerca.
Como si lo hubieran llamado, el lobo castaño asomó su cabeza desde el pasillo hacia donde estaban, pasando los ojos oscuros por cada uno de los presentes.
Charles lo miró como si estuviera a punto de hacer algo malo, el lobo bajó las orejas y giró por el pasillo rumbo hacia su cuarto.
-Toma asiento, Kimi, Ollie ya viene-hablo Carlos, en tono suave.
El castaño de sentado con expresión incómoda en la cabecera de la mesa, sintiendo la mirada fulminante de Charles sobre él.
Carlos tocó a su alfa, para que dejara de asustar al chico.
Minutos después, el castaño apareció en el comedor.
El chico no se parecía mucho a ninguno de sus padres, pero luego de un tiempo encontró detalles, como las manos pequeñas, sus lindas y redondas mejillas en cambio, de Charles había tomado un poco más su gusto por el color negro, y (_ a pesar de que era un omega), podía hacer la misma mirada intimidante que Charles cargaba casi todo el tiempo.
Sus padres lo obligaron a saludar con un abrazo a las dos chicas, aunque con sólo una mirada, le pidió a Carlos ir con Kimi afuera.
-Bien, pero luego vas a venir a pasar el tiempo con tu familia-habló el omega-. Tienes hasta que Max y Checo vengan.
-Oh, kimi-Charles detuvo al alfa antes de que pudiera alejarse mucho-. Carlos no me deja ponerle un collar a Ollie, pero no dijo nada de ponerle un bozal a quién está cerca de él.
El chico tragó duro, algo intimidado.
Ollie rodó los ojos, tirando de su mano para ir hacia afuera.
Carlos no se contuvo en golpearlo, no le gustaba que Charles fuera tan malo con el pobre Kimi, recordándole que no debía oponerse si su hijo era feliz con algui
ESTÁS LEYENDO
𝑫𝒆𝒍𝒕𝒂[𝑪𝒉𝒂𝒓𝒍𝒐𝒔]
Hayran KurguDonde Carlos es el omega más deseado del momento y charles un delta solitario. °Charles[activo] //°Carlos[pasivo] °Charlos Adaptación autorizada, todos los créditos a @Junchi95
![𝑫𝒆𝒍𝒕𝒂[𝑪𝒉𝒂𝒓𝒍𝒐𝒔]](https://img.wattpad.com/cover/365726255-64-k602211.jpg)