LISA'S POV
"Sí, no te preocupes, ya llegué a casa," le dije a Rosé antes de colgar la llamada.
"Nos vemos mañana, cuídate. Te quiero." Guardé mi celular y seguí subiendo las escaleras. Me dirigía hacia mi apartamento, con la noche un poco fría, aunque Jennie seguía ocupando todos mis pensamientos.
Subía los escalones lentamente, con nervios, no sabía qué esperar. ¿Realmente estaría Jennie afuera de mi apartamento? ¿O simplemente alguien se estaba burlando de mí? Era un número desconocido, después de todo.
"Buenas noches, señorita Lisa," escuché una voz familiar al llegar a mi piso. Giré la cabeza y encontré a la señora María, la vecina del apartamento de enfrente. Estaba afuera de su puerta alimentando a sus gatos, Roni y Cuco. La señora María era una mujer amable y noble que siempre parecía feliz, a pesar de vivir sola desde hace años.
"Buenas noches, ¿cómo está hoy?" respondí con una sonrisa, mientras sacaba mis llaves del bolsillo y me paraba frente a mi puerta.
"Todo muy bien, hija," respondió con la misma calidez de siempre, pero de repente su expresión cambió, como si recordara algo extraño.
"Pensé que estabas en casa. Hace una hora que escucho ruidos dentro de tu apartamento."
Sus palabras hicieron que mi corazón comenzara a latir con fuerza. ¿Era posible que Jennie estuviera ahí?
"¿En serio? Qué raro... no he estado en casa desde hace horas. ¿No vio quién entró?" pregunté, tratando de ocultar mi nerviosismo.
"Vi a una chica entrar. Al principio pensé que era la rubia del piso de abajo, pero su cabello no era rubio. Asumí que era una de tus amigas. ¿Estabas esperando a alguien?"
"Qué extraño, no esperaba visitas," murmuré, desviando la mirada hacia la puerta de mi apartamento. Fue entonces cuando noté algo: la manilla de la puerta estaba torcida, como si alguien hubiera forzado su entrada.
La señora María siguió mi mirada y rápidamente se percató de lo mismo.
"Deberías llamar a seguridad, por si acaso hay alguien extraño ahí," sugirió con tono firme. "Déjame llamar de una vez." No esperó a que respondiera; ya estaba marcando en su teléfono.
"No, no es necesario..." dije apresuradamente, mi voz un poco más alta de lo normal. Agité las manos con nerviosismo, intentando calmar la situación. "Debe ser Rosé. Estoy segura de que fue ella. No se preocupe, de verdad."
"Está bien, linda." María me dió una mirada dudosa, pero finalmente guardó su celular y asintió.
"Gracias por preocuparse, que pase una linda noche," dije con una sonrisa forzada antes de dar un par de pasos hasta quedar frente a mi puerta. Solté un largo suspiro, preparándome para abrirla. Mis manos sudaban frío, y mi corazón no dejaba de latir descontrolado, pero aun así, abrí.
El interior estaba oscuro. Entré despacio, con cuidado, pasé mi mano por la pared, buscando el interruptor de la luz, pero no logré encontrarlo. Mi pie tropezó con algo en el suelo, deteniéndome en seco. "¿Qué es esto?" Susurré. Saqué la linterna de mi celular para iluminar, y cuando dirigí la luz hacia abajo, mis ojos se toparon con un tacón. Me agaché, levantándolo con cuidado. No era mío, y no recordaba haberlo visto entre las cosas de Rosé. ¿Podría ser de Jennie? La pregunta cruzó por mi mente mientras lo examinaba.
"Qué ridícula, es obvio que no está aquí," murmuré, dejando escapar un suspiro de frustración. Me puse de pie y finalmente encendí la luz.
"¿Esperabas encontrar a alguien más?"
La voz de resonó desde el interior, suave pero cargada de un tono juguetón que hizo que mi piel se erizara. Me quedé helada.
Me giré lentamente, y lo que vi me dejó sin palabras. Jennie estaba sentada sobre la mesa, con una copa de vino en la mano. Pero lo que realmente captó mi atención fue el vestido que llevaba, era mi vestido de seda rojo. Ese que a veces usaba para dormir, pero ahora, en ella, se veía completamente mejor.
El satén caía perfectamente sobre su figura, dejando al descubierto sus piernas cruzadas, mientras su cabello descansaba en ondas suaves sobre sus hombros.
Sin darme cuenta, me quedé paralizada, observándola por más tiempo del que hubiera querido admitir.
ESTÁS LEYENDO
𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomanceJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
