LISA'S POV
Tenía todo dentro de mi auto.
Lista para irme.
Lista para jamás regresar.
Puse la última caja en la cajuela y cerré con fuerza
Aún estaba en el estacionamiento de la empresa. Llevaba más de media hora ahí. El motor apagado. Las llaves en mi mano. La mirada perdida en el concreto agrietado frente a mí.
En realidad... no quería irme.
Solo estaba haciendo tiempo. Fingiendo que tenía alguna razón para seguir ahí, como si quedarme unos minutos más pudiera cambiar algo. Como si ella fuera a aparecer por esa puerta, a detenerme. A decirme que no me fuera.
Pero no lo hizo.
Y tarde o temprano, tendría que hacerlo.
Tenía que dejarla atrás.
Y aunque Jennie no aceptó mi renuncia, si me iba así como si nada, ya no había nada que ella pudiera hacer para impedirlo.
Nada.
—¿En serio estás haciendo esto...?
Esa voz tan repentina me sacó del trance con un pequeño brinco.
Se escuchaba temblorosa. Quebrada.
Me giré.
Y ahí estaba.
Mirándome. Con los ojos hinchados, la piel húmeda por las lágrimas que aún se deslizaban lentamente por sus mejillas. Estaban tan rojas... demasiado rojas para ser normales.
Sus manos temblaban, ligeramente cerradas a los costados de su cuerpo. Pero aun así, me sostenía la mirada. Frágil. Vulnerable. Como nunca antes la había visto.
Como si estuviera a punto de romperse.
Y aun así, estaba parada ahí. Frente a mí.
No respondí nada. No sabía qué responder.
—¿Sabes que puedo actuar legalmente en tu contra y se te cae todo este teatro, verdad? —dijo al fin, intentando recuperar algo de fuerza en su voz mientras se limpiaba una lágrima con el dorso de la mano.
Pero no sonó amenazante.
Sonó como una súplica. Como el último recurso de alguien que no sabe qué más hacer.
Parecía una niña pequeña, con los ojos gigantes suplicándome en silencio. Como si yo fuera su madre... después de que algo malo le hubiera pasado.
Quería abrazarla.
Quería correr hacia ella, envolverla con mis brazos, decirle que todo estaría bien.
Pero si lo hacía, si siquiera daba un paso hacia ella...
...seguro me haría querer quedarme.
—¿Y por qué no lo haces? —pregunté, mirándola directamente a los ojos.
Ni yo misma sabía de dónde estaba sacando tantas fuerzas para actuar así.
Esta no era yo. Y todo el mundo lo sabía.
Ella negó con la cabeza, haciendo un leve puchero mientras intentaba contener el llanto.
—Porque ese dinero no es nada comparado con lo que siento por ti...
Su voz tembló, rota por la desesperación.
Suspiró entrecortado, tratando de reunir fuerzas para seguir hablando, como si cada palabra le costara un pedazo de alma.
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𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomantikJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
