LISA'S POV
Abrí la puerta y apenas entré, vi a Rosé sentada en mi sofá, con una pijama enorme y un tazón de palomitas en el regazo.
Maldita sea.
Lo olvidé por completo.
Era nuestra noche de películas.
—Qué puntual, ¿eh? Solo llegas tres horas tarde —dijo, pausando la televisión para mirarme con una ceja alzada.
—Perdón... —dije con un tono genuinamente arrepentido mientras me acercaba a ella—. Lo olvidé por completo.
—¿Qué pasó? ¿Se te atravesó una CEO mal encarada cuando salías? —bromeó con una sonrisa burlona, haciéndome reír.
—Algo así... —respondí, quitándome el saco y dejándolo caer sobre el sofá.
—Pudiste haber enviado un mensaje, ¿no? —dijo con tono ofendido—. Tuve que alimentar a tus gatos panzones y a tu perro llorón. Me merezco una propina.
Me solté a reír mientras me dejaba caer a su lado.
—Mejor hay que ver una película y preparo más palomitas —sonreí, mirándola con culpa. —¿Sí?
Ella solo negó con la cabeza, aunque seguía sonriendo.
—¿Mañana quieres ir al cine? ¿O ya tienes planes...? —preguntó, algo expectante.
Hice una mueca, sintiéndome un poco culpable.
—Quedé con mi Jenn... la voy a acompañar a su cita con el doctor.
Ella chasqueó la lengua de inmediato, cruzando los brazos.
—Genial. Mi novia se la vive trabajando y mi mejor amiga ya ni me topa.
Me reí, negando mientras me lanzaba sobre ella, abrazándola con fuerza y jugando a aplastarla.
—Oye, no digas eso... —solté entre risas—. Podemos ir al cine las tres. Le preguntaré a Jenn, ¿sí?
Rosé se dejó abrazar, aunque bufó como si aún estuviera molesta.
—Con la condición de que no se estén comiendo al lado mío... entonces sí —dijo, haciéndose la seria.
Solté una carcajada.
—No prometo nada... —respondí entre risas, separándome del abrazo.
Después de eso, simplemente pusimos la película.
Nos quedamos despiertas hasta tarde.
Y aunque Rosé hablaba de mil cosas al mismo tiempo... mi mente se iba.
Volvía a esos ojos felinos.
A esa sonrisa que me desarmaba.
A Jennie.
Sentía esa emoción estúpida, como si mañana fuera una cita y no solo una ida al médico.
Pero era ella.
Y con ella, hasta lo más cotidiano me hacía sentir especial.
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—Buenos días, Brittany —saludé con una sonrisa, tratando de equilibrar los dos cafés y las bolsas de pan que llevaba en las manos.
—La señorita Kim ya llegó. Puede pasar —respondió con su tono amable, mientras se levantaba ligeramente de su silla.
Sus ojos bajaron a mis manos ocupadas.
—¿Necesita ayuda?
Asentí de inmediato, algo apenada.
—Ah... sí, por favor. Gracias.
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𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomanceJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
