JENNIE'S POV
—Entonces... ¿sí mentiste? —la voz de Jisoo fue apenas un murmullo, tan suave que casi me costó escucharla.
Yo solo me limpié una lágrima que corría por mi mejilla y asentí despacio, temblando.
—Lo siento... es que... ya no sé qué hacer —solté entre sollozos, sin poder sostenerles la mirada.
El silencio en la sala se volvió insoportable. Sentía todos los ojos puestos en mí.
Gustavo me observaba con el ceño fruncido, Rosé parecía no saber si enfadarse o abrazarme, y Jisoo... ella me miraba de un modo que me partía en dos.
Yo, en cambio, estaba hundida en aquel sofá de su sala, como si el peso de mis mentiras me impidiera levantarme.
—¿Hacer con qué, Jennie? —preguntó Jisoo, arrodillándose frente a mí. Su mano cálida se posó sobre mi rodilla, intentando detener el temblor que no podía controlar.
—Con todo... con mi vida —suspiré, sintiendo que cada palabra me ahogaba más—. No sé cómo arreglar las cosas.
—No sé si te has dado cuenta, pero eres tú sola quien está ocasionando todo esto —frunció el ceño, su voz quebrada entre la dureza y la súplica—. ¿Por qué lo haces? Dime por qué lo haces... déjame entenderte. Déjame ayudarte. Sé que hay algo que no me estás diciendo.
Negué de inmediato, casi con desesperación. —No es nada. No estoy ocultando nada —dije, obligándome a sostenerle la mirada.
Pero lo sabía. Sabía que Jisoo no me creía. Nunca podría mentirle del todo, nunca podría engañar esos ojos que siempre parecían atravesarme.
Ella suspiró, resignada, como si entendiera que yo no soltaría ni una palabra más.
Pero entonces, su mirada se desvió lentamente hacia Gustavo.
Mi pecho se apretó. Porque él sí... él sí iba a ser capaz de decir algo.
—Sé que tú sabes algo... —acusó mi prima, poniéndose de pie para encararlo con firmeza.
Gustavo abrió los ojos de par en par, sorprendido, y de inmediato su nerviosismo se notó en la forma en que tragó saliva. Su mirada me buscó, desesperada, como si yo pudiera darle la respuesta que no encontraba.
Yo le lancé una mirada amenazante, helada, mientras negaba apenas con la cabeza. Discretamente, le hice señas para que no dijera nada.
Él respiró hondo, tambaleándose con las palabras. —Yo... yo no sé nada —respondió al fin, bajando la mirada. —Jennie nunca me ha dicho nada.
La chica se plantó frente a él, soltó un suspiro molesto y luego se giró hacia mí.
—Jennie... tenemos que ir con la policía —dijo, con la voz tensa pero firme.
La miré, sorprendida de que dijera eso. —¿Qué? —balbuceé.
—Necesitas ir a declarar. —su mirada no se suavizó—. La policía vino conmigo... todos estamos involucrados en esto, y que tú te escondas no ayuda en nada. Si eres inocente, ve con la policía. Déjame sacarte de esta.
Jisoo habló como si ya no hubiera vuelta atrás; su cara mostraba mezcla de decisión y cansancio.
Yo no supe qué responder. Mi mente se enredaba entre miedo y rabia. ¿Ir a la policía ahora mismo? ¿Entregarme cuando todo parecía apuntar contra mí?
Mis manos quedaron temblando en el regazo; la culpa y el pánico me presionaban el pecho.
Gustavo se removió incómodo en el sillón, hasta que al fin habló, con voz suave, como intentando calmar
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𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomanceJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
