JENNIE'S POV
—Pero... no entiendo. ¿Cómo es que todo esto pasó? —fruncí el ceño, sintiendo un nudo en la garganta que ni siquiera me dejaba hablar.
Mi mirada estaba clavada en la televisión enorme del hotel donde Gustavo se hospedaba.
Todo estaba ahí.
Las imágenes no dejaban lugar a dudas.
Policías uniformados rodeaban una de nuestras bodegas de almacenamiento en Los Ángeles, las cámaras mostrando el logo de mi empresa en la fachada.
Cordones amarillos de seguridad delimitaban el perímetro mientras oficiales revisaban cada rincón.
Los camiones con mi logo estaban estacionados afuera, todos abiertos, y las noticias transmitían los paquetes que contenían, envolturas café, perfectamente alineadas.
Los reporteros describían la escena en vivo.
Las autoridades contando cada detalle, mencionando nombres, fechas y rutas, todo vinculado directamente a mi empresa.
Mi corazón latía con fuerza, y sentí cómo el aire me faltaba por momentos.
Cada imagen era como un golpe directo.
Mis trabajadores siendo interrogados, la prensa tomando fotos de cada movimiento, y la sensación de que todo el país estaba viendo esto.
No podía apartar la mirada.
Todo lo que construimos estaba ahí, expuesto, y yo... yo no sabía cómo reaccionar.
—No lo sé, Jenn, pero yo confío en ti —dijo mirándome con seriedad. Su rostro estaba tenso, se notaba tan estresado como yo.
Pero dentro de mí la presión era distinta.
El aire me costaba, mi corazón golpeaba rápido, demasiado rápido, como si quisiera salirse de mi pecho.
Tenía un nudo en la garganta que me quemaba, y mis ojos se llenaban de lágrimas que no sabía si eran de miedo, de rabia o de impotencia.
No podía con todo el estrés de esta situación. La bodega, los paquetes, la prensa, la policía... todo se mezclaba en mi cabeza
—Jenn... —la voz de Gus me sacó un poco de mis pensamientos. Me observaba con preocupación, notando perfectamente lo mal que estaba.
No dijo nada más, simplemente se levantó y se acercó a mí despacio.
Puso una mano firme en mi hombro, y en cuanto notó el temblor en mi cuerpo, me rodeó con sus brazos.
El abrazo fue cálido, envolvente. Por un segundo me dejé hundir en él, cerrando los ojos con fuerza, como si todo pudiera desaparecer si me quedaba ahí.
Sentí su mano acariciando mi espalda, intentando calmar mis temblores, mientras yo luchaba por no desmoronarme por completo.
—Voy a ayudarte a solucionarlo, ¿sí? Debe haber alguien detrás de esto —susurró, aún abrazándome con fuerza.
—¿Sabes cuál es una buena señal? Que la policía no te ha buscado todavía... —añadió con tono tranquilizador.
Tragué fuerte, mi frente aún apoyada en su pecho mientras intentaba controlar la presión en mi garganta.
—Pero... legalmente sigo siendo la CEO —mi voz salió quebrada, casi temblando—. Aún no hay cambios. Estoy muy involucrada. ¿Y si vienen por mí? ¿Y si no puedo probar que soy inocente?
—Shh, Jennie. No pienses eso —murmuró Gus, separándose apenas lo suficiente para mirarme directo a los ojos—. Lo que necesitamos ahora es ir a Los Ángeles lo más rápido posible. Tengo un abogado bastante bueno, y créeme, él sabrá cómo manejar esto.
ESTÁS LEYENDO
𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomanceJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
