LISA'S POV
-Dios... no dudo que terminaremos enfermas mañana -dije mientras me dejaba caer en el sillón junto a Jennie, ofreciéndole una taza de chocolate caliente que Rosé acababa de preparar.
-Ustedes quizás, nosotras no nos mojamos tanto. Solo al regresar al auto -se burló Jisoo desde la cocina, donde estaba con Rosé horneando galletas-. Estábamos en la tienda del parque cuando empezó a llover. Esperamos a que pasara y regresamos... ustedes ya no estaban.
Jisoo se acercó con paso tranquilo a la sala, mientras yo me acomodaba un poco mejor junto a Jennie.
-Siento que me voy a resfriar... -murmuró Jennie con voz temblorosa, soplando con cuidado su chocolate caliente.
Estaba envuelta en una de las mantas que le ofrecí apenas llegamos. También se había cambiado de ropa. Ahora usaba una de mis pijamas, la que tenía dibujitos de gatitos por todas partes. Le quedaba ligeramente grande, pero la hacía ver aún más adorable.
La observé en silencio unos segundos. El rubor en sus mejillas, su nariz un poco roja, y ese intento de mantenerse seria mientras temblaba ligeramente.
Me acerqué a ella en el sofá, rodeándola suavemente con un brazo y acaricié su mano con delicadeza, intentando darle algo de calor.
-Las galletas están listas -anunció Rosé entrando en la sala con una bandeja humeante en las manos. El aroma dulce invadió la habitación de inmediato. Jisoo no tardó ni un segundo en levantarse del sillón y tomar una apenas Rosé las dejó sobre la mesa de centro.
-¿Me pasas una? -susurró Jennie con voz baja, casi como si solo quisiera que yo la oyera.
Asentí con una pequeña sonrisa y me estiré con cuidado, tomando una servilleta y luego una de las galletas que aún estaban tibias. Me giré hacia ella y se la ofrecí con cariño.
-Aquí tienes...
Ella tomó la galleta entre sus manos, soplando un poco antes de darle un suave mordisco.
Desvié la mirada un instante hacia Rosé y Jisoo, quienes también estaban acurrucadas en el otro sofá, compartiendo galletas entre murmullos y risas.
-Oye... Jennie -empezó Rosé mientras masticaba-. Sé que no es momento de trabajo, pero he estado viendo a unos chicos últimamente por la zona... unos tales... ¿Hermanos E.?
El comentario captó de inmediato la atención de Jennie, que levantó la ceja con curiosidad.
-¿Por qué? ¿Notas algo raro en ellos? -preguntó con tono serio.
-No, al contrario -respondió Rosé-. Los he visto trabajar, y son demasiado buenos para ser nuevos en esto... por eso me parecieron raros.
Jennie se quedó en silencio por un momento, analizando lo dicho, con la mirada fija en su taza humeante.
-Son unos empleados que trajo Chris. Se supone que están a prueba, así que te pido que los observes de cerca para decidir si se quedan o se van -dijo Jennie, su voz firme y seria como cuando estaba en modo jefa.
-Pues, por lo que he visto, son bastante buenos -comentó Rosé con una sonrisa-. No me digas Emilio... creo que sí era él. Me ayudó con un problema en mi computadora que llevaba horas intentando resolver, y lo arregló como si nada.
-¿En serio? -preguntó Jennie alzando una ceja.
-Le tomó menos de cinco minutos -agregó Rosé, aún sorprendida.
Jisoo entrecerró los ojos, claramente incómoda, y giró la mirada hacia Jennie.
-Ah no, no, no. Mi novia no va a estar "observando de cerca" a nadie -dijo cruzándose de brazos, marcando cada palabra-. Hazlo tú, Lisa. Tú vigílalos si tanto interesa el rendimiento de esos genios.
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𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomantikJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
