LAST NIGHT OF FREEDOM-78

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JENNIE'S POV

Primero sentí sus labios suaves rozar mi frente, con una delicadeza que me hizo estremecer incluso dormida.

Luego bajaron, lentos, por el puente de mi nariz, mis mejillas... como si se tomara su tiempo

Cuando estaba a punto de abrir los ojos, sus labios encontraron los míos.

Un beso ligero. Tibio. Cuidadoso.

Sonreí contra su boca sin poder evitarlo, todavía adormilada, todavía envuelta en esa sensación de seguridad que solo ella sabía darme.

—Buenos días... —susurré, con la voz ronca por el sueño, frunciendo el ceño apenas por la luz del día que se filtraba por la ventana.

La veía borrosa, demasiado cerca, pero aun así reconocía cada línea de su rostro. Su sonrisa suave. Sus ojos tranquilos. Su mano acariciando mi mejilla con el pulgar

—Buenos días, mi amor... —respondió, antes de inclinarse para dejar un piquito que devolví sin pensar—. ¿Dormiste bien?

Asentí despacio, acercándome más a ella por puro instinto, buscando su calor bajo las sábanas.

—Contigo... siempre —murmuré, escondiendo el rostro en su cuello.

Su risa baja vibró contra mi piel y sentí cómo me rodeaba con los brazos, apretándome contra su cuerpo con una ternura que me hizo cerrar los ojos otra vez.

—¿Lista para irnos? —susurró, mirándome ahora.

—¿Tan pronto? —fruncí el ceño al verla—. ¿Qué hora es?

Ella asintió con calma.

—Son las siete de la mañana.

Hice un puchero inevitable, saliéndome casi sin pensar.

—¿Y Love? ¿Y... los gatos?

—Los llevé a tu casa temprano —respondió mientras jugaba distraídamente con mi cabello, mirándome con ese brillo especial en los ojos que siempre aparecía cuando me observaba—. Tu asistente ya estaba ahí, y le di todas las instrucciones que me pediste.

Asentí, satisfecha.

—Bien... ella ya sabe cómo cuidar de Kuma y Kai.

—Espero que le pagues lo suficiente —rió apenas—. Cuidar tres perros y cinco gatos no es nada fácil.

Sonreí, apoyando la frente en su pecho, dejando escapar un suspiro tranquilo.

—Créeme... ella puede.

Ella no hizo nada más que sonreír y abrazarme con más fuerza, besando suavemente mi cuello.

—Yo ya estoy lista... solo te espero y nos vamos, ¿sí? —se separó finalmente para ponerse de pie—. Voy a hacer el desayuno.

Mi mirada la recorrió de arriba abajo cuando se puso de pie. Llevaba ese conjunto deportivo negro, holgado, y una gorra blanca que le daba un aire despreocupado.

Su rostro estaba completamente al natural, sin una gota de maquillaje, y aun así —o quizá por eso— se veía increíblemente hermosa.

Amaba este nuevo estilo suyo, uno que no había podido admirar del todo hasta ahora.

Ya no se vestía tan femenina como cuando nos conocimos...

y eso me encendía.

—¿Por qué no me despertaste antes? —hablé mientras me incorporaba lentamente—. Yo quería acompañarte... y despedirme de Kai y Kuma.

𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora