LISA'S POV
Tenía el pecho lleno de nudos.
El frío me calaba hasta los huesos, mi visión era borrosa, y aun así era incapaz de moverme.
No tenía ni una pizca de sueño, y lo único que habitaba en mi mente era el deseo de que los demás vieran que estaba intentando con todas mis fuerzas seguir adelante.
Pero cuando su mirada aparece en mi mente, cuando escucho el eco de su risa o el recuerdo de su sonrisa... yo vuelvo a ella. Una y otra vez.
Y ahora estoy triste.
Ahora soy un desastre.
Por eso me fui.
Pero aun así no puedo evitar preguntarme... ¿su lengua recordará el sabor de mis labios?
¿Y si su sombra recordara el vaivén de mis caderas?
¿Su nuevo amante la acariciará de la manera en que yo lo hice?
¿Ella notará mi encanto si él falla aunque sea un poco?
Odiaba compararme, pero no podía dejar de hacerlo.
Llevaba más de media hora recostada en la cama, con la mirada perdida en el techo, preguntándome una y mil cosas.
¿El también intentará hacerse el fuerte de la misma manera en la que yo me derrumbaba en silencio frente a ella?
Y aunque en el fondo sabía que no valía la pena seguir pensando en ello, me consumía cada vez más...
—¿Liss? —escuché la voz distorsionada de Sabrina del otro lado de la puerta.
Me incorporé de inmediato, y con las sábanas intenté limpiar el rastro de lágrimas que aún quedaban en mi rostro.
—Ya voy... —dije, aunque mi voz salió rota, quebrada.
—Te espero en la sala para irnos—habló, y enseguida escuché sus pasos alejándose.
Suspiré, tratando de regular mi respiración. Me puse de pie, busqué el primer par de tenis que encontré, me cubrí con una chaqueta y salí de la habitación.
Ella estaba ahí, sentada en la sala, con la mirada fija en su celular.
—¿Crees que puedas llevarme a mi departamento? —pregunté mientras ajustaba mi chamarra.
—Claro. No te preocupes—sonrió poniéndose de pie— Sobre tus mascotas, yo los cuidaba muy bien los días que no estabas.
Pero su expresión cambió en cuanto levantó la mirada hacia mí.
—¿Todo bien? —frunció el ceño.
Maldita sea.
Seguro notó mis ojos hinchados, mi nariz roja, mi voz cansada.
—Creo que es una alergia —mentí con una sonrisa falsa, intentando restarle importancia.
—Deberías tomar algo para eso —dijo con un tono preocupado, mirándome fijamente.
—Todo bien... mejor vámonos —murmuré, avanzando finalmente hacia la puerta.
Solo escuché otro suspiro salir de ella, seguido por el tintinear de sus llaves mientras me alcanzaba por detrás.
—Visité a tus gatos y a tu perro antes de pasar por ti ayer, les dejé alimento para hoy, así que creo que están bien —habló Sabrina mientras entrábamos al auto.
Estaba a punto de responder cuando mi celular comenzó a sonar. Lo saqué del bolsillo, sin interés alguno, y miré la pantalla.
El nombre de Rosie estaba ahí, iluminando la pantalla
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𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊
RomanceJennie Kim tiene fama de ser una CEO implacable, fría, distante y sin espacio para los sentimientos. Pero detrás de su perfeccionismo se esconde una mujer que no sabe cómo conectar con los demás... hasta que el caos llega a su vida en forma de Lisa...
