I AIN'T SHARING-79

1.4K 121 235
                                        

LISA'S POV

—Entonces... ¿este es nuestro último día solas? —me miró, levantando una ceja, con una media sonrisa cargada de intención—. Antes de que Rosie y Jisoo regresen de su luna de miel.

Asentí mientras me acercaba a ella con un pan tostado aún tibio, untado con mermelada. Lo sostuve frente a su rostro, sabiendo perfectamente que no iba a decirme que no.

Lo tomó con entusiasmo y le dio una mordida sin pensarlo, saboreándolo despacio.

Jennie estaba sentada sobre la barra de la cocina, balanceando los pies en el aire, observándome mientras me movía por el espacio, preparando el desayuno.

—Tenemos que aprovecharlo, ¿no? —dijo con la boca aún medio ocupada, mirándome por encima del pan.

Solté una risa suave y negué con la cabeza mientras me apoyaba en la encimera

—¿Más? —fruncí apenas, divertida—. Amor, hemos hecho de todo esta semana.

Me giré un poco para mirarla mejor, enumerando con los dedos mientras hablaba.

—Restaurantes, cine... parques. Fiestas... parques acuáticos —negué otra vez, sonriendo—. Incluso te compraste un Porsche.

La observé mientras masticaba despacio, y no pude evitar sonreír también.

—Sí, cariño, pero no hemos hecho algo... íntimo. Algo nosotras —explicó, dejando el pan a un lado, como si de pronto ya no tuviera hambre.

Se estiró apenas y tomó mis manos, atrayéndome hacia ella con suavidad.

Sonreí de inmediato y me recargué también en la barra, quedando frente a ella, rodeando su cintura con mis manos.

—¿Íntimo? ¿Cómo qué? —sonreí de lado

Me incliné para besar su cuello, despacio, casi jugando, mientras mis manos se deslizaban bajo su camisa, acariciando su piel desnuda con familiaridad.

No pude evitar reírme bajito cuando la sentí reaccionar.

—No seas tonta —negó—. No ese tipo de intimidad.

Ella se inclinó para besar mi cuello, despacio, casi jugando, mientras mis manos se deslizaban bajo su camisa, acariciando su piel desnuda con familiaridad.

No pude evitar reírme bajito cuando la sentí reaccionar.

Se detuvo apenas, lo justo para mirarme a los ojos, aunque mis manos no dejaron de recorrerla con suavidad.

—Entonces... ¿qué? —pregunté, genuinamente curiosa.

—Algo sin tanta gente... sin alcohol —explicó, subiendo sus manos para acariciar mis mejillas, obligándome a mirarla—. Algo donde podamos ser solo nosotras. Conversar.

Sus pulgares rozaron mi piel con ternura.

—Tal vez un restaurante —añadió en voz más baja—. Extraño estar contigo a solas. No con amigos alrededor, no tomadas... solo tú y yo.

Me quedé mirándola, procesando sus palabras, midiendo lo mucho que significaban.

—Bien... un restaurante —asentí, acercándome de nuevo. Murmuré cerca de sus labios, antes de robarle un beso.

Sonreí contra su boca y simplemente le seguí el beso, dejándome llevar, envolviendo mis manos en su cuello con naturalidad.

Sus labios se separaron de los míos apenas unos segundos, lo justo para bajar por mi barbilla... y de ahí volver a mi cuello, con una lentitud provocadora que me erizó la piel.

𝐁𝐄𝐘𝐎𝐍𝐃 𝐓𝐇𝐄 𝐌𝐀𝐒𝐊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora