Capítulo 26

146 15 11
                                        

Winry POV

Al día siguiente...

Apenas y había pegado el ojo durante la noche anterior, por lo que naturalmente había despertado temprano pese a ser domingo y adelanté algunos pendientes en lo que el tiempo pasaba y se hacía una hora decente para poder ir a casa los Elric, y aunque no me sintiera del todo cómoda yendo fuera de mi horario de trabajo y sin avisar, para este punto no tenía otra opción.

Ed no había contestado mis mensajes ni llamadas en toda la noche, y eso me estaba enloqueciendo.

Mientras conducía con camino a mi destino recordaba lo tensa que había quedado la situación con Hohenheim cuando abandoné la casa, y aunque por supuesto que lo último que deseaba era dejar a Ed solo, algo en la petición del hombre me hizo dar un paso atrás, pero, sobre todo, fue la actitud pacífica y hasta serena de Ed la que me hizo confiar en que mi presencia no era requerida. Sin embargo, el hecho de no haber recibido noticias de su parte desde hace tantas horas ponía mi cabeza a teorizar millones de escenarios.

Quería pensar que, por la actitud de Ed, las cosas se llevarían con calma y que quizás por primera vez manejaría bien una conversación con su padre, incluso si este inevitablemente lo regañaba por haber dado una fiesta sin su permiso en su casa, pero estaba segura de que incluso si eso hubiese pasado él me habría dicho algo.

Y estos pensamientos solo me generaban más ansiedad.

Finalmente me estacioné frente a la casa de los Elric y pude darme cuenta de que había dos autos en el garaje, por lo que inevitablemente eso me confirmaba que Hohenheim seguía en casa, aunque no me constaba que Alphonse ya hubiese regresado. De cualquier manera, al apagar mi auto salí de él y me dirigí hacia la entrada para tocar la puerta.

Traía conmigo mi copia de la llave, pero considerando que no estaba en horario laboral y los eventos de la noche anterior, lo mejor sería tocar y aguardar a ver si alguien aparecía, por suerte, tras unos minutos la puerta se abrió y un hombre rubio y barbudo me sonrió amablemente.

-Buenos días, señorita Rockbell – Dijo Hohenheim amablemente mientras se hacía a un lado. No pude evitar notar que traía un delantal puesto – Por favor pase adelante.

El hombre seguía tratándome con tanta amabilidad como siempre, mientras que yo ansiaba por esconderme debajo de una piedra considerando que la pasada noche me había encontrado como parte de los invitados que estaban invadiendo su casa sin permiso, sin embargo, procuré seguir actuando con la misma amabilidad que él.

-Buenos días, señor Hohenheim – Respondí mientras pasaba por su lado y él cerraba la puerta, al entrar me percibí un olor a panqueques proveniente de la cocina – Disculpe que venga tan temprano.

-No te preocupes, estaba haciendo desayuno para los chicos – Contestó mientras ajustaba sus gafas en el puente de la nariz – ¿Ya comiste algo? Puedo hacerte un par de panqueques si gustas.

- ¡No, estoy bien! – Dije sintiéndome un poco avergonzada mientras escuchaba mi estómago gruñir, apenas y había comido algo antes de salir – Agradezco su amabilidad.

-No es problema, de cualquier manera, preparé algunos panqueques adicionales en caso de que cambies de opinión – Respondió él de buen humor – Asumo que vienes a ver mi hijo ¿no?

Me sentí sonrojar mientras trataba de mantener la compostura – Ehm... si, pero entenderé si no es un buen momento.

Diablos, debí llamar directamente a la casa antes de aparecerme sin más.

-No, creo que más bien llegaste en un buen momento, tanto para Ed como para mí – Dijo él, aunque admito que me sentí confundida por un segundo – ¿Crees que podemos hablar rápidamente antes de que te reúnas con mi hijo?

Burning Pile (AU)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora