Perdidos

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El golpe numero 10 había sangrado sus dedos por completo, gritar durante días no había funcionado y parecía que él golpear la puerta tampoco.

Desde su encierro, Seonghwa había buscado mil formas de escapar, aun amarrando las sabanas de su cama para poder salir de la habitación de la torre norte, que más bien era una bodega donde provisionalmente habían puesto una cama y los alimentos que pasaban por debajo de la puerta.

Ya estaba harto, incluso él no beber le ocasionaba mucho enojo y dolor de cabeza, ese maldito de Changbin era un malnacido entrometido. Desde hace tiempo, se había dado cuenta de que tenia intenciones muy particulares, lo sabia, pero jamás quiso hacer nada.

Y ese jamás quiso hacer nada, le estaban molestando una y otra vez. Desde la muerte de Hoong, el se había transformado en un fracasado.

Un total fracasado. 

-El almuerzo- 

Hwa, miro el plato y se volvió a sentar en la orilla del viejo colchón, pasaron unos segundos para que escuchara el golpe seco de la puerta de madera.

-Dije almuerzo, debe darme la charola-

-Mierda...- Hwa se volteo molesto -¿No merezco algo de respeto? Sigo siendo el rey-

-¿Ah si?- dijo la voz detrás de la puerta -Un rey patético y alcohólico que no sirve para absolutamente nada-

Hwa apretó la charola, más no dijo otra palabra.

Tenia razón., ese extraño detrás de la puerta no estaba diciendo otra cosa más que la verdad. Desde su joven vida, desde aquel destino que le fue dispuesto sin sentido y que igual, le trajo consigo un sin fin de problemas.

Además, se había convertido en un ser insensible, renegado, amargado de lo que tenia alrededor suyo. Un sinfín de oportunidades para hacer el bien, generar el cambio, ser mejor, pero prefería ahogarse en su propio victimismo resultado, de la frustración de haber perdido lo único que quería en el mundo.

La cerradura sonó por primera vez en su encierro, una tenue luz de las luces del pasillo solo le dejaron ver una silueta con una túnica gris y un objeto largo en su mano derecha que no logro distinguir por completo.

-Vaya, si que te ves asqueroso-

-¿Te ha enviado Bangchan? ¿Ya me llego la hora de morir aquí?-

-Tu muerte debería tener mejor significado ¿No? aun cuando has sido tan insensible...-

-¿Qué dices?-

La sombra se acercó lentamente y cuando miro su complexión, su cabello, su mirada...la piel se le erizo y aun cuando el sabía que no estaba comiendo bien, el color blanco de su piel seguramente se justificaba por la tremenda sorpresa e impacto que sentía en ese preciso momento.

-No es posible...-

-Tal vez, soy solo una sombra del pasado rey Hwa...- Dejo caer el hacha de su mano para poder despojarse de lo que le cubría, Hoong, con unos ojos molestos, radiantes de ira y seriedad le veían con una fiereza que jamás, durante el tiempo que pudieron estar juntos, había notado que existía.

De hecho, su rostro ya no reflejaba lo que el guardaba en su memoria. Ojos suaves, cabello terso así como su piel. Labios carnosos y rosados, manos delicadas. Su cara ahora solo mostraba dolor, furia. Los dos estaban y no sabía cual prevalecía más.

-Hoongjoong, tu moriste. Me trajeron...me dieron-

-Un brazo, seguramente- Respondió irónico mientras movía su hombro, haciendo ver esa parte del cuerpo que le hacía falta -Sobreviví, aun cuando sé que el consejero de mierda ese vino a hacerte su marioneta después de eso-

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⏰ Última actualización: Oct 07, 2025 ⏰

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Yours (Woosan)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora