Habia podido respirar hondo por fin, y sujeto con fuerza el volante, asiendose al presente.
España le sabia a escape, a sol, calor, verano y diversion, gracias a Mika; cuando habian empezado a estar juntos y empezo a sentirse tan bien escapando de su vida diaria y del frio para ir a verla, y lo sentia como toda una experiencia, pero al igual que esta mujer a su lado; ese pais era impredecible y no podia controlar nada, menos protegerla y es que no se imagino hubiera una amenaza, nunca una asi.
Pero ahora en Suiza, se sentia como en su patio delantero.
Giro un segundo la cabeza y miro el perfil de Mika, y su cara era toda una acuarela que no daba gusto apreciar, aun debajo del maquillaje. Llevaba el cabello negro suelto como una cortina y estabaca un poco tensa, el sabia porque. Giro la cabeza, mirando al frente adentrandose a medias en sus pensamientos
Con la gloriosa habilidad de compartimentar las cosas en su mente, tenia en su cabeza etiquetados los temas que necesitaba resolver y los que ameritaba conversar con Mika, quien era especialmente buena buena sacándolo de sus casillas y se su propio orden mental, lo mejor de todo era que, lo hacían sin darse cuenta o alguna intención de sabotearle.
Habia compartimentado parte de lo ocurrido desde que habia ido corriendo a discutir con Mika a España, incluso aquella conversación con su madre al volver de Finlandia referente a que el había ejercido más presión sobre Mika y su decisión, de que en efecto, había influido más de lo que debía en ella.
Hasta ahi todo bien,
Lo que no tenía organizado ni etiquetado en su mente era la maraña de sentimientos que había estado sintiendo y lo que era mas dificil de manejar para el; lo que ella le hacía sentir, en el marco de todo lo que había ocurrido, era en si mucha informacion que no habia tenido el momento de sentarse a desmenuzar,
Mientras iban en camino a la villa, trato de aplacar sus pensamientos y pensar que haría primero.
Mika le miró de reojo,
Honestamente estaba algo asustada con lo caballero andante que era, no sabia que hacer con el, estaba asombrada y algo abrumada por la reaccion de Kimi, lo que se habia dicho en el avion, no es que pensara que puediera controlarle pero no anticipo el impacto que tendria en el, y es que nadie jamas la habia defendido. Nunca. Jamas. Nadie anteriormente se habia indignado por ella, se habia sentido asi de ofendido por ella, y en realidad lo menos que queria era que el se ensuciara las manos de algun modo. A pesar de lo dicho, ella no valia los probelmas que Kimi queria echarse encima, definitivamente no, y el tener casi la plena certeza de que no lo iba a hacer ceder la hacia sudar;
Kimi que venía manejando en silencio, con una musica cualqueira sunando de fondo, ella tamborileo con los dedos sobre el tablero, había decidido no tocar el mismo tema que el avión, todo porque conocía a Kimi y aunque el tema no estaba zanjado, debía reconocer que cuando se encontraban parados en lados diametralmente opuestos de la opinión para que las cosas no ardieran lo mejor era dejarlo estar y que ambos tuvieran la oportunidad de enfriar el temperamento. Por encima de todo y más, no quería pelear ni discutir con él, honestamente solo quería que la tomara en brazos y la dejara descansar la tarde entera entre ellos. Quería paz, y Kimi era la única persona, el único hombre que verdaderamente la había hecho sentir paz y seguridad.
Kimi se giró y la miro, con una mano aun en el volante y el brazo apoyado entre ambos asientos, y empezo a hablar lentamente, en voz baja y calida;
-Bueno, cielo, ahora, viene la parte en qué... tengamos que... darle la cara a algunas personas -empezó Kimi- o podria pedirle a todos que se vayan...
Mika negó con la cabeza y se apartó un mechón de cabello que ahora le caía frente a la cara
-No, está bien. No se puede detener el mundo y bajarse de el. Además tu mismo lo dijiste, yo no he hecho nada malo- murmuro ella, pasándose los dedos por los labios pensativa y de pronto Kimi quiso hacerlo el, así que tuvo que apretar su agarre del volante para no hacerlo - la primera vez... La segunda vez, incluso la ultima, solo me escodia en casa hasta que ya no se me notaba en el rostro. Tengo una cara sensible - Dijo ella en voz baja y se acarició la mejilla con la punta de los dedos.
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Te quiero, Iceman.
FanfictionCuriosamente todas las cosas interesantes en la vida de Kimi Raikkonen tienen alguna relación con los autos. Mika, que nada sabe sobre fórmula uno jamás se imagino que terminaría tomándose una noche lluviosa con el mismísimo Iceman en persona. Nunc...
