Me cansé de escribirle a la lujuria.
Al deseo,
Al poder,
Al roce adictivo de pieles que nos lleva a destruir mundos.
Me cansé de fingir que no soy más que un corazón roto que anhela amor, que desea, tan profundamente, algo real.
Sincero.
Puro.
Sensual.
Atractivo.
Me cansé de fingir que no puedo amar, que no sé hacerlo, que no quiero el paquete completo de lo romántico, que mi piel y mi alma no dan para el amor.
Cuando lo único que hago es desvivirme por él, intentando sanar las heridas y el dolor con poesía.
Me cansé de aparentar que no soy más que la niña mala que no sabe enamorarse, cuando, en realidad, soy aquella mujer cálida que solo sabe vivir de besos dulces con un toque de pasión.
No quiero fingir más.
No quiero gritarle al mundo que aborrezco el romanticismo, llenarme la boca de mentiras, de esas historias creadas en mi cabeza solo para no enfermarme de realidad.
Porque necesito mi cura:
sus besos,
sus abrazos,
sus roces y caricias.
Porque aún conservo la más mínima esperanza de que se entregue por completo a mí.
Me harté.
Me vuelve loca.
Me cansé de revertir mis escritos para no confesar el amor que me aqueja.
Y fingir que sé que solo es momentáneo, que solo es atracción.
Me cansé de no confesar que otra vez he perdido,
otra vez he caído,
otra vez... me enamoré.
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Inmortal de corazón
PuisiEste libro es una travesía emocional contada a través de poesía y pensamientos íntimos. Explora el amor no correspondido, los amores prohibidos, la obsesión disfrazada de deseo y la confusión entre la memoria y el sentimiento real. Es el diario de u...
