Satisfacción.

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Y ahí estaban,
esas malditas ganas de lanzar un te quiero.

Mordiéndome la lengua para no soltarlo,
controlando mis malditos impulsos de escupir amor por ti,
para no humillarme más ante un cuerpo que no me ama.

Que me llena de fuego y de deseo...
pero solo eso.
¿O no?

Es que me confundo.
No logro comprender qué es eso que me atrae tanto a él,
qué es eso que me vuelve loca
y me hace regresar
cada maldito martes,
cada torturado lunes
o cada bendito sábado.

No logro ver qué es.

Pero algo tengo claro:
no puede ser amor.

Me rehúso a creer que esto sea lo que merezco.
Me rehúso a pensar que no existe un amor entero, completo y puro para mí,
que no existe algo más que un amor a medias, más allá de él.

Me rehúso a esclavizarme toda la vida.

Porque aunque he vivido una relación que a veces me hizo daño,
sé lo que es el romance.
Lo he vivido.
Y lo amé.

Y a veces lo necesito.
A veces lo quiero para mí.

Pero me asusta.
Me da miedo.

Y aún sigo aquí, acostumbrándome a esta relación de cama,
a esta relación confusa.

Me sigo acostumbrando a este vínculo vacío.

Y es que a veces no lo siento así.

No me llena de amor y dulzura,
pero tampoco me hace sentir dolor.

Me siento bien.

Me está curando.
Me está sanando, aunque no lo quiera aceptar.

Aunque no se quede.
Aunque no dure.
Aunque no sea amor.

Aunque a estas alturas
ni siquiera sé qué es.

Pero me siento plena.

Lo extraño a veces,
pero puedo lidiar con eso.

Siento que me duele más la culpa de acostarme con alguien prohibido
que acostarme con él.

Y créanme:
son cosas distintas.

Es otro cuando está conmigo.

Somos uno cuando se cierra la puerta,
cuando nos quedamos en nuestras cuatro paredes,
cuando el mundo desaparece
y yo soy su mundo.

No existe nadie más.

Y es ahí,
justo en la cúspide del placer,
en un maldito segundo,
donde siento que lo amo.

Pero es solo eso:
la satisfacción que me da
cuando estamos solos.

Amo al hombre que es conmigo,
Al tipo que me ayuda a olvidar...
que no quiero sentirme tan sola.

Inmortal de corazónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora