Ocho días para Navidad
Después del alocado día de ayer, Lupa se despierta algo somnolienta. Salió de su habitación mientras apenas y levantaba su mano en señal de saludo a su hermana Lacy, quien más o menos estaba igual. Ambas caminaron perezosamente al baño, al mismo tiempo que de este salía Lemy con silbando alegremente con un periódico debajo de su brazo. Tanto Lupa como Lacy miraron al varón de forma extraña.
— Buenos días hermanas. —Con una gota de sudor cayendo por su nuca Lemy aceleró el paso, marchándose del segundo piso, justo cuando un olor muy desagradable golpeó de lleno en la cara de las hermanas, quienes se despertaron de golpe, aguantándose las ganas de vomitar.
— ¡Lemy! —Lupa con los ojos inyectados en sangre de la rabia soltó un fuerte grito, corriendo detrás del hermano pequeño, quien rápidamente se escondió detrás de Lyra, quien estaba hablando por teléfono con Lina.— ¡Ven aquí desgraciado!
— ¡Encima que te doy los buenos días! ¡Eres una mal educada! —Lemy corría alrededor de Lyra, teniendo siempre detrás a Lupa, provocando que el enojo de la albina aumentase. Todo mientras Lyra empezaba a molestarse, pues intentaba hablar.
— Si, ¿qué te parece esta tarde? —Arrugó su rostro al no comprender lo que Lina le decía.— Un momento Lina. —Silencio el micrófono del teléfono antes de dar un pisotón seguido de un chillido que hizo despertar de golpe al resto de la familia que seguía durmiendo.— Una no puede hablar por teléfono sin que sus hermanos no dejen de hablar, ¿o que? —Lupa, quién tenía agarrado el cuello de Lemy, observaba a su hermana, antes de suspirar y dejar libre al joven.— Bien... —Lyra fue a seguir la conversación, dándose cuenta que habla colgado sin querer, dando una mirada asesina a sus dos hermanos, quienes sonrieron y se fueron lentamente.— ¿Papá como pude aguantarnos? —Soltó un suspiro antes de notar la vibración de su teléfono. Pensando que era Lina contestó rápidamente.— ¿Lina? —Los ojos de la religiosa se abrieron de golpe, quedándose paralizada al escuchar de quién se trataba.
— No me jodas... ¡¿estas hablando con la hija de la estupida de Sam?! —Con una voz áspera, Luna Loud hablaba, notándose realmente decepcionada por la gente con la que se relacionaba su hija.— Oye, te llamo para que empaques tus cosas. Nos vamos de Royal Woods. —La llamada se colgó abruptamente, acto que hizo reaccionar a Lyra, quien miró a todos lados algo confusa y desorientada.
— No... —Rita entró a la cocina junto a Lynn Sr., quienes no tardaron en percatarse de la expresión de su nieta. Está apretó los puños mientras respiraba profundamente.— Mi m... Luna viene a por nosotros...
Los abuelos Loud se miraron consternados, sin expresar una palabra del asombro. Aunque paralelamente, en el campo de fútbol del pueblo. Lynn Jr. estaba sentada en las gradas, observando el entrenamiento matutino del equipo de fútbol, parecía que era el equipo A contra el B, ambos jugaban con 10 jugadores cada uno. Tenía una sonrisa mientras los observaba jugar, aunque ese sentimiento de nostalgia pasó a uno de amargura, decayendo en su expresión.
— No me fastidies. ¿Qué haces aquí Lynn? —La mencionada levantó su mirada, sonriendo al ver a su amiga Margo, quien se sentó a su lado, observando ambas a los jugadores.
— Estaba aburrida en casa de mis viejos. —Margo asintió mientras se reclinaba en la grada, mirando al cielo.— ¿Y tú? ¿No deberías estar entrenando a los pequeños? —Margo negó con la cabeza.
—Les he dado el día de descanso. En tres dias es el último partido de la mini liga. Jugaremos contra el pueblo vecino. —Lynn puso una sonrisa mientras le daba unas palmadas en la espalda.
— Vaya con tu equipo, ¿eh? Directos a la final. Me alegro. —Ambas se quedaron calladas, mirando a los jugadores, el silencio pasó de uno calmado a uno algo incómodo, notándose en cómo Lynn se frotaba el brazo.— Y... ¿tienes algún plan para después del partido? —Margo soltó un suspiro mientras se encogía de hombros y miraba a la Loud.
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Los Hijos De Un Pecado
FanfictionEl pasado de Lincoln fue prácticamente una tortura, por culpa de sus hermanas pues pasaron demasiado la raya del amor fraternal, llegando a hacer algo increíblemente malo solo para apoderarse de Lincoln. Por todo eso Lincoln queda con severos trauma...
